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sábado, 10 de julio de 2010

LOS DIABLOS EN EL ESTADO GUÁRICO

Arturo Álvarez D´Armas


La festividad del Corpus es celebrada en Europa desde tiempos inmemoriales, específicamente data del año 1246, cuando el Obispo Roberto de Lieja (Países Bajos), escogió el día Jueves, después de la octava del Pentecostés como la fiesta del corpus. Más tarde, bajo el papado de Urbano IV (Santiago Pantaleón) se le otorgó la aprobación universal mediante la bula “Transiturus”, el 8 de Septiembre de 1264. En esa época la diversión se efectuaba con tarasca, cabezudos y enanos.
Con el mal llamado “descubrimiento” del nuevo continente, son trasladadas a América muchas fiestas religiosas y populares de origen europeo y muy particularmente de España, entre ellas encontramos: San Juan, San Pedro y San Pablo, San Antonio, San Benito y Corpus Christi.
La Cofradía hispánica, esencialmente religiosa, se amalgamó con las costumbres y tradiciones que trajeron en sus mentes los esclavizados africanos. Fue un proceso sincrético donde se mezclan la fe cristiana y algunos elementos rituales, musicales y danzarios de la lejana África.
La incorporación de africanos a las relaciones esclavistas de producción, introduce una nueva etnia de características particulares, la cual trae sus propias creencias y cultos ancestrales al gran patrimonio cultural de Venezuela. Así como la fiesta de San Juan se transforma en un baile de fuerte contenido africano, los diablos danzantes, en esencia, son un rito de fuerte influencia del continente negro, conteniendo aportes europeos e indígenas.
La primera referencia histórica de la cual tengamos noticias sobre la celebración de Corpus en Venezuela, nos la ofrece el Obispo Diego Baños y Sotomayor en 1687, cuando prohíbe las danzas de mulatos, negros e indios, que las realizaban en las procesiones del corpus, su Octava y las fiestas de los santos Patronos.
La festividad de los diablos, se baila en muchas regiones de Venezuela como Naiguatá (estado Vargas), San Francisco de Yare (estado Miranda), San Rafael de Orituco (estado Guarico), Ocumare de la Costa, Cata, Choroni, Chuao y Maracay (estado Aragua), Tinaquillo (estado Cojedes) y muy recientemente ha sido reactivada en Canoabo, San Millán barrio de Puerto Cabello (estado Carabobo). También hay constancia de que se efectuaba esta festividad, en Curiepe, Petare, Guatire y Ocumare del Tuy (estado Miranda), Guacara (estado Carabobo), El Sombrero y Tucupido (estado Guarico).


SAN RAFAEL DE ORITUCO


El pueblo del Arcángel San Rafael, se encuentra ubicado en el Municipio José Tadeo Monagas del estado Guarico. La primera noticia de la diablada en San Rafael, nos la ofrece el ilustre Obispo Mariano Martí (1969) en visita pastoral el 23 de Marzo de 1783 y anota en su libro de Documentos”… se celebra el corpus…”. Otra cita histórica acerca de la presencia de los Diablos en San Rafael la tomamos de Don Adolfo Machado, cuando señala que el día del Corpus de 1820, el Comandante Bartolomé Martínez, en unión de algunos oficiales tropezó (Machado: 1961) con más de una comparsa de diablitos. Parece ser que las tropas patriotas aprovecharon esta circunstancia para disfrazarse de diablos y de esa manera tomar la población por asalto.
En la presente la danza de los diablos se efectúa bajo los auspicios y dirección del señor Gota heredero de Antonio Teófilo Aular.
Aular era nativo de El Guapo (estado Miranda), y pasa algunos años en Batatal (estado Miranda), donde aprende este baile con Julián Benaventa. Cuando don Antonio llega a San Rafael, encuentra el baile del Corpus; siendo sus más fieles exponentes: Juan Bautista Ramírez, Juan Ledesma y Juan Domingo Ledesma. La misa se realizaba en la plaza y en sus alrededores se ponían siete altares.
Aular se viste de diablo desde el año 1945, lo cual hace para “pagar promesa”. Antonio Aular falleció a mediados de los años 80 del siglo pasado.
La indumentaria utilizada por los prometeros es la siguiente: pantalón y camisa de diario adornado con cintas; alpargatas, algunas veces adornadas según el gusto de cada uno y en la camisa un pequeña cruz bien sea de palma o cinta. El capataz usa un mandador o látigo: un palo cubierto con un tejido elaborado con cabuya y en la punta una tira de cuero, para espantar a los intrusos y provocadores, en su mayoría muchachos.
Los instrumentos musicales utilizados son: un cuatro, el cual fue incorporado por el señor Aular y un tambor pequeño (antiguamente se usaba un tambor grande del tamaño de un redoblante). Este bimembranófono mide 17 cms. de altura se le pone cuero de venado y es amarrado con bejuco, los parches son entrelazados con mecatillo y se toca con un palo de 20 cms. de largo. Cada diablo lleva una maraca. Las personas que tocan el cuatro y el tambor no se visten de diablo.
Las mascaras son elaboradas de camasa (Lagenaria siceraria) mejor conocida como totumo, las fabricaba el propio Aular. Algunas son de forma zoomórfica y por ojos espejos: antiguamente eran de papel y madera. Como la máscara solamente cubre el rostro, se complementa con tela. Generalmente roja, con ella se cubría el resto de la cabeza, al igual que en algunas etnias de África Occidental.
El día de Corpus comienza a las 8 de la mañana con la llegada de los prometeros. Se efectúa el primer toque, luego van a la iglesia, bailando al frente de esta. Hacen una visita a la jefatura donde han pedido el permiso correspondiente. Igual que en la época colonial ese permiso era solicitado a los amos o caporales de las haciendas por los esclavizados. Durante el día siguen las visitas a las casas hasta altas horas de la noche, o se trasladan a pueblos vecinos.
Mientras se baila frente a una casa el diablo mayor o capataz saca un pañuelo y lo entrega a uno de los miembros de la familia visitada y este lo devuelve con algún donativo.
Los diablos de San Rafael de Orituco no tienen una cofradía en el sentido exacto de la palabra. Antiguamente en la vivienda de Antonio Aular se guardaban el tambor, las mascaras, el cuatro, las máscaras y la ropa. El dinero recabado durante el jueves de Corpus se reparte entre los prometeros para comprar las velas del Santísimo.
Aunque puede haber variado el objeto y el sentido ancestral de la fiesta de Corpus en San Rafael, esta conserva su forma.


EL SOMBRERO


Esta población es la capital del Municipio Mellado. Hacia el año 1927, aparecían los diablos de El Sombrero, guiados por su jefe Pilar Olivero. Todos los danzantes eran afrodesendientes, se vestían con tela de zaraza roja, se colocaba un rabo y en la cintura era amarrado un cencerro. El capataz de esos diablos llevaba un mandador para espantar a los intrusos. Los instrumentos musicales eran: un redoblante, un cuatro y una maraca para cada diablo.
La máscara tenía aspecto zoomórfico, la trompa era de madera y el hocico de alambre; forrados con papel y un par de cachos. La careta se ataba a una tela roja colgando hacia atrás.
Cuando sentían (Aretz: 1947), los toques de alza de media misa, los diablos corrían a tenderse boca abajo, frente a la iglesia; después de la salida bailaban, y a continuación recorrían el pueblo brincando. Esta costumbre desapareció en El Sombrero cuando murieron estos negros.

TUCUPIDO

Esta ciudad es la capital del Municipio José Félix Ribas, según testimonio de la profesora Isabel Aretz (1947), “…encontramos que antiguamente los diablos usaban careta cosida al manto. Utilizaban un cuatro, se visten de colores y se pintan la cara con carbón”. Esta diablada estaba integrada por tres personas. Se visten de colores y en número de tres recorren las casas del pueblo.

Fuentes consultadas:


ARETZ, Isabel. “La fiesta de los diablos”. En: Revista Venezolana de Folklore. Caracas: Tomo I, N° 2, julio-diciembre de 1947. Pp. 91-110.
BALOGUN, Ola. “Forma y expresión en las artes africanas”. En: Introducción a la Cultura Africana: aspectos generales. Barcelona: Serbal/UNESCO, 1982.
MACHADO, Adolfo A. Apuntaciones para la historia (obra escrita entre 1875 y 1899). Introducción de Don J.A. De Armas Chitty. Notas del Dr. Pedro Rafael Arévalo. Madrid: Publicaciones Amexco, 1961.
MARTÍ, Mariano. Documentos relativos a su visita pastoral de la Diócesis de Caracas 1771-1784. II Libro Personal. Estudio preliminar y coordinación por Lino Gómez Canedo, OF.M., Academy of American Franciscan History. Caracas: Biblioteca de la Academia Nacional de la Historia, 1969. (Fuentes para la Historia Colonial de Venezuela, 9).
Fotografías: Arturo Álvarez D´ Armas.

jueves, 8 de octubre de 2009

HOY FIESTAS Y MAÑANA GALLOS (Parte 1)

Manuel Soto Arbeláez


Empiezo este artículo con el grito que daba el general guariqueño Joaquín Crespo Torres -Héroe del Deber Cumplido- cada vez que ganaba una batalla para animar a sus tropas; sin embargo me voy a apoyar en referencias para definir algunas de razas de gallos de pelea. Se sabe que las riñas de gallos finos fue por mucho tiempo un pasatiempo de caballeros en la acepción más amplia del término. En el Extremo Oriente, específicamente en la India, llegó a definirse el pasatiempo y una raza plumífera como “Old English Game”, aunque en el Reino Unido tales eventos están prohibidos. Allí el deporte de la sangre queda circunscrito a la caza de la zorra (¿Por qué tiene que ser zorra y no zorro? Sin embargo, hasta 1750 las riñas de gallos fueron permitidas en las islas británicas.

Mi estimado pariente zaraceño (nació en la ciudad del Unare en 1932, pero tiene más de 70 años viviendo en otros lares sin que disminuya su afición por las peleas de gallos doquier se encuentre), Miguel Alfonso Miranda Estrada es hijo y nieto de galleros, afición que es muy dilatada en el Oriente del Guárico. Él afirma documentalmente que “El gallo de combate es oriundo de Asia y Malasia y de allí fue difundido por todo el mundo, lográndose la formación de innumerables razas mestizas entre las que se destacan la Aseel (Asil), Calcuta, Española, Inglesa (Old English Game), Japonesa (Shamo), Bankiva, Sonnerati y otras derivadas como la cubana, mejicana, puertorriqueña, argentina, uruguaya, venezolana y otras donde se practique el pasatiempo”(..).

Dice Miguel Alfonso Miranda que “La raza Calcuta es originaria de la India tomando del malayo sus principales características: un animal alto, esbelto con un peso adulto entre 6 y siete libras, ie, 2.700 a 3.160 gramos. En la Argentina se le armó con espuelas (púa o puón) de acero haciendo huir a espolonazo limpio a todas las razas que enfrentó. Luego se tuvo que establecer que sólo se pelearan gallos de la misma raza. El Calcuta prefiere la lucha cuerpo a cuerpo con el cogote que le va creciendo a medida que avanza el combate y el rival lo castiga a discreción. Se enceguece con la furia del ataque sin dar ni pedir cuartel. En los careos nunca deja de picar. Es así como el animal fue adoptado por los gauchos para su cría; mas también es cierto que la espuela artificial argentina es demoledora. En vez de esa arma aguda ha debido utilizarse un puón más romo; pero también con esta arma el Calcuta es invencible debido a su estructura músculo-ósea. La espuela roma permite que la pelea dure más tiempo y sea menos sangrienta. Le argentina de acero hace que el desenlace de la riña sea más rápida y por lo tanto los programas gallísticos tienen más peleas y se mueve más dinero, cosa que no es del agrado de los verdaderos aficionados cuyo interés es el “deporte” no la lana, al decir de los mejicanos”(.. ).

Continúa el primo Miranda Estrada con su teoría sobre los gallos “Las razas llamadas nobles cada día son más escasas debido a la fiereza de los machos, por lo que los aficionados han buscado y obtenido razas mestizas menos exigentes en su cuido y que puedan ejercitarse al aire libre, cuestión esta que es muy difícil para el Calcuta u otro noble, debido a que prefieren la vida en la jaula donde puede transcurrir su vida en recogimiento, como un monje anacoreta. Tal vez sea por su sangre asiática que lo hace insensible a la fatiga, al dolor y a la muerte; es inaccesible a las emociones, no cacarea, ni alborota, no se asusta y corretea como el viejo peleador ingle rota, siendo inadecuado para la vida en completa libertad pasando su tiempo extra jaula junto a la casa, lo más cerca de la cocina, esperando del hombre el alimento que rehúsa buscarse por sus propios medios, que a diferencia de otras especies lo hacen mediante el picoteo a campo traviesa; es manso y familiar con su amo a quien sigue y acompaña como un amigo. La preparación para el combate dura semanas y hasta meses, debido a su propensión a crear grasa que para bajarla se necesita gran conocimiento del entrenador como el trabajo a mano, el coleo, el correteo, el ocho y todos los recursos para obligarlo a ejercitarse. Sólo se muestra voluntarioso para el floreo y estos deben menudearse pues no se descomponen en las “tropas” fuertes como sucede con el “Old English Game”, o con el Calcuta rebajado. Las hembras son poco ponedoras y los huevos son asalmonados. Se debe tomar en cuenta que los Indios (hindúes) no son propensos a exportar gallinas o huevos, sólo machos ya formados o en formación”(..). Continuará…

MSA Email: manuelsotoarbelaez@yahoo.com Los libros El Guárico Oriental 1, 2 y 3 en Librería La Llanera, calle Guásco frente a la Plaza Bolívar, Valle de la pascua.

Imagen tomada de http://www.blogodisea.com/category/sociedad/

El Motor de aire desafía la segunda Ley de la Termodinámica. Invento de un guariqueño.