martes, 2 de junio de 2009

Los 97 palos de Don Fernando “El Vate” Aular

Degnis Romero


Nos acercamos a Tucupido para la periódica dosis de necesaria catarsis que produce percibir el agradable calor pueblerino y que, adicionalmente, ayuda a contrarrestar la nostalgia y la depre producida por varios meses de lejanía.

Sin embargo, existe el claro objetivo de conversar con Fernando “El Vate” Aular, aprovechando la circunstancia de su cumpleaños número 97. El contacto se logra gracias a la gentil intervención de Alexis Gerdel y su esposa Nubia Zamora (nieta del músico-poeta), vecinos (por la calle Libertad) de la casa San Celestino, que perteneció a la familia Romero Rodríguez, ubicada en la calle Guaicaipuro Nº 40.

El amable Alexis hace un alto en sus actividades y nos acompaña al bullicioso sector El Tranquero, en una de cuyas seis esquinas reside Don Fernando.

Vamos armados con las notas acerca de músicos de la época, garrapateadas con la ayuda de Doña Alida de Romero y con el artículo Recuerdos musicales de Tucupido Parte Nº 1 (foto) de Gladys Vásquez de Aular esposa del Dr. Fernando Aular Durant (médico radiólogo e hijo de El Vate).

Con gesto amable nos invita a sentarnos e increpa: -¿Para qué soy bueno? Le explicamos las intenciones de conversar acerca de su experiencia con la música y la poesía a lo largo de su fructífera existencia.

Pide que se le hable alto ya que sus oídos sufren la merma de los años; lo hace con un hablar pausado y fino que recuerda a Alberto Arvelo con aquello de: En un verso largo y hondo/se le estira el tono fiel, y comienza diciendo:

-Un treinta de mayo de 1912 salí a este mundo. A los ocho años de edad (1920) me metí a monaguillo con el cura párroco Brígido González, porque era la manera de acercarme al armonio que había en la iglesia y que tocaba Ángel Rangel; al poco tiempo heredaría esas funciones.

-Estudié música con el maestro Teófilo Ruiz y el violín con Antonio Miguel Martínez, después me uní al conjunto de Moisés Morean (clarinetista excepcional) que pasó a llamarse Conjunto Morean-Aular y tocábamos en pueblos y caseríos circunvecinos. Muchos tocaban ad orecchio (por oído).

Hace una pausa y se queja de que ya no puede digitar su violín. Le recordamos que en su caso no había razones para sentirse mal ya que aprovechó a lo largo de su vida productiva, exprimiendo al máximo sus facultades y que el transcurrir del tiempo nos va limitando funciones, pero que

esas son cosas naturales de Dios. De inmediato preguntó con énfasis: -¿Ud. mencionó a Dios? Me alegra mucho que lo haya hecho. Tuve el privilegio de ser invitado a la masonería por Moisés Morean y, aunque mucha gente piense lo contrario, somos fieles creyentes de Dios y de Jesús El Cristo.

No perdemos la oportunidad para preguntar si recuerda a Simón Romero quien tocaba el saxofón en la agrupación dirigida por el maestro vallepascuense Rufo Pérez Salomón y dice: -A Simón lo recuerdo vagamente pero a Rufo lo veo aquí, y hace un gesto alargando sus brazos y formando con sus manos una especie de pantalla donde se refleja la imagen del personaje en cuestión. Se extiende en elogios para la calidad musical de Don Rufo y parece deleitarse con la memoria de aquellos tiempos. Por otra parte, se queja de la disminución de su capacidad visual para la lectura (aunque no usa lentes) y de que la memoria lo traiciona en algunas oportunidades (no consiguió recordar el nombre de otro admirado músico de Valle de La Pascua). Le decimos, como consuelo, que nos ocurre igual teniendo 40 años menos.

Por esa razón narró esto: -El policía Vergara (José Isabel), El Coriano, era un viejo analfabeta a quien le habían enseñado a firmar con su nombre los recibos de pago de su sueldo; en una oportunidad al ir a firmar se quedó mirando al techo para después preguntar: ¿Cómo es que me llamo yo?

Le preguntamos por la música que tocaba y refiere: -Los ritmos más populares eran Vals, Pasodoble y Pasillo. Me gustaba mucho el Tango; una vez en una fiesta alguien, con la intención de apabullar, solicitó un tango y quedó boquiabierto.

En cuanto a la música de su preferencia respondió: -Casi toda la de antes, con su variedad de ritmos, tonalidades, compases, cadencias y matices; porque mucha de la de ahora tiene un retumbar con claras características de ruido.

Recordó con especial cariño el bambuco larense Endrina de Napoleón Lucena, lo que nos hizo relacionar al sonido de la Orquesta Mavare. También hizo referencia a las marchas fúnebres, trayendo a la memoria la música de algún video alusivo a la muerte del general Gómez en 1935.

Se regocijaba cuando le mencionaba los nombres de Ramón Díaz, acotó que: -Tocaba el cuatro y la guitarra grande, Rafael Vidal (arpa), Juan Charaima (arpa y otros), José Ramón Sotillo (aguinaldos), Emilio Baltodano (y su hijo Lalo), El negro Vito (violinísta que no se sabía los nombres de las canciones que tocaba, p.ej. Ausencia), entre otros, donde se incluía a Santiago El Taro (arpa). Citó, además, al maestro de escuela Luís Giulieta. Un capítulo de grata recordación fue cuando le aludimos al tío Fortunato Lima (violín), de quien se expresó en términos elogiosos, comentando que en una oportunidad lo invitó a tocar en una ceremonia de la Logia.

Relató, con mucho sentimiento, dos episodios que no termina de lamentar: El primero con respecto a un baúl de madera donde guardaba las partituras de sus composiciones y que en una oportunidad al abrirlo, con suma dificultad, se percató de que habían sido destruidas por el comejen; y el segundo relacionado con la abundante fe de erratas, de las cuales no era responsable, que apareció en su libro de versos de reciente publicación. -¿Por qué eso?, se quejó.

Aprovechando una recomendación que le hicimos a Misael Flores (abrir un foro virtual poético), le consultamos a El Vate acerca de cómo resolvía exitosamente sus incursiones en la enigmática ciencia del verso, explicándolo de esta forma: -Hay que contar con un amplio diccionario de palabras bonitas, debe existir un motivo de inspiración, y el desarrollo del poema debe seguir una estructura apropiada. Se alegró muchísimo cuando le hicimos el símil correspondiente al proceso de un pintor para desarrollar su obra y plasmarla en un lienzo: Hay que comenzar con una idea, a partir de la cual se construye un boceto que sirve de base para la pintura final. –Eso lo escribí en algún lado, comentó riéndose.

Finalmente, al despedirnos y agradecer la atención nos manifiesta su alegría por compartir recuerdos en grata tertulia, lo cual le sirve de distracción. Agrega, con cierta zalamería, que éramos unos de los pocos a quien podía entender sin mucho esfuerzo; a lo cual le respondemos, saliéndonos de la suerte, que la facilidad la acomoda él con su inteligencia y su capacidad para leer los labios: -¡Risas!

Le deseamos un feliz cumplesiglo en unión de su agradable y numerosa familia y de sus amistades. Además, le dijimos que ya quisiera mucha gente echar el cuento que él está echando, de llegar a los 97 palos con esa salud y lucidez.

Hacemos votos porque a este valioso personaje de Tucupido le sean reconocidos sus logros y se le otorguen los merecidos homenajes; en especial, la difusión de su biografía y de sus obras, para que le sirvan de guía e inspiración a las nuevas generaciones de nuestro querido pueblo.

lunes, 18 de mayo de 2009

I COLOQUIO AFROVENEZOLANO "JUAN PABLO SOJO"

San Juan de los Morros, Estado Guárico, Venezuela.


INVITAN
VIENTO DEL SUR EDITORES
BIBLIOTECA PÚBLICA CENTRAL
BLOG HISTORIOGRAFIAS
21 DE MAYO DE 2009


PONENTES

Mañana:
DR. JOSÉ MARCIAL RAMOS GUÉDEZ
LIC. JOSÉ OBSWALDO PÉREZ
PROFESOR FELIPE HERNÁNDEZ
LIC. UBALDO RUIZ


Tarde:
PROFESORA ONEIDA MARTÍNEZ
ABOGADO EDUARDO LÓPEZ S.
ARTURO ÁLVAREZ D´ARMAS
DRA. IRMA MENDOZA


MODERADOR: PROFESOR JEROH JUAN MONTILLA
LUGAR: BIBLIOTECA PÚBLICA CENTRAL
AVENIDA BOLÍVAR - SAN JUAN DE LOS MORROS
HORA: 8 A 11 Y 45 / 2 y 15 A 4.
SE OTORGARÁ CERTIFICADO DE ASISTENCIA.

jueves, 7 de mayo de 2009

ELEGÍA A GUILLERMO BASS-MÉNDEZ

“CUANDO MUERE UN CRONISTA, SIENTE DOLOR LA HISTORIA,
Y LA MUSA CLÍO SE VISTE DE LUTO"
Felipe Hernández G.
PROFESOR TITULAR. UNESR
NÚCLEO VALLE DE LA PASCUA
felipehernandez56@yahoo.es

El domingo 05 de abril de 2008 fuimos ingratamente sorprendidos por el cronista de Cantaura, el historiador Rafael Dum, quien a través de un mensaje telefónico nos informó de la muerte del amigo, el escritor, poeta, antropólogo de profesión y cronista oficial de la ciudad de Puerto la Cruz y de la Universidad de Oriente, don Guillermo Bass-Méndez.
Hablar de Guillermo Bass-Méndez es hablar de las virtudes de un cronista en el más elevado grado de esa profesión. Oficio asumido como un apostolado que lo indujo a cumplir a plenitud la preservación de la memoria histórica del espacio vital donde se aquerenció, legándole a la posteridad el invalorable testimonio de su propia historia, con la esperanza de que el porvenir se afiance en el cariño y en el sentido de pertenencia que a veces le falta a los hijos de la ciudad a la cual sirvió con desprendimiento y apego. Así está recogido en sus Crónicas Portocruzanas I y II. Porque Guillermo Bass-Méndez era monaguense de nacimiento, de la población de San Antonio de Capayacuar, paisano de la profesora Alicia Borthomieur, su media hermana, quien también ha dado mucho como docente y como cronista, la historia de esa población del estado Monagos.
Conocimos a Guillermo Bass-Méndez en el año 2000 a través de la escritora y poetisa de la ciudad de El Tigre, profesora Gladys González. Desde entonces nos hicimos amigos, atendimos sus invitaciones a los Encuentros Anuales de la Asociación de Cronistas del estado Anzoátegui, organización que siempre presidió o integró su directiva. Por esa razón le acompañamos en los Encuentros realizados en Barcelona, Puerto la Cruz, en la Universidad de Oriente, Cantaura, San Mateo y el último, en noviembre de 2008, cuando nos invitó al Encuentro que se realizó en la población de Clarines.

ANTROPÓLOGO GUILLERMO BASS MÉNDEZ
Cronista de Puerto la Cruz y de la Universidad de Oriente


También como cronista vino al Guárico invitado por mí, a participar como ponente en los Encuentros de Cronistas e Historiadores Guariqueños que en los últimos años hemos organizado en Valle de la Pascua. Desde el año 2003 siempre asistió, hasta el año pasado, recordamos sus brillantes disertaciones sobre: Los Kariñas y el mito antropofágico, la Historia de la Universidad de Oriente, el análisis de la Historia del estado Monagas escrita por José Antonio De Armas Chitty, entre otras.

Considerando que el cronista es en sentido estricto un comunicador de corte antiguo, cuyo hacer proviene de la noche de los tiempos, cuando los estilos literarios aun no se inventaban, en Guillermo Bass-Méndez esta fue una práctica habitual que hizo suya. Práctica adelantada a través de una conversación amena, mediante la cual transmitía experiencias vividas, historias, anécdotas y chistes. Conversación siempre cargada de un sentimiento poco común en estos tiempos que corren, me refiero a la ingenuidad, esa hermosa condición que sólo nos permite ver el mejor lado de las cosas. Condición propia de seres superiores, que siempre se colocan por encima del bien y el mal.
Ese modo de ser le permitió conocer y cultivar muchas amistades, y aquí en el Guárico no fue la excepción. No es casual que siempre lo encontrásemos en cualquier evento de cronistas e historiadores, donde decía sentirse como en su casa, así lo vimos no sólo en Valle de la Pascua, sino también en Santa María de Ipire, invitado por la profesora Marlín Villalobos, en Camaguán, invitado por don Italo Jiménez Laya, en Altagracia de Orituco, invitado por el doctor Carlos López Garcés, en San Juan de los Morros, como invitado por la Asociación de Cronistas del Guárico, en su condición de Secretario de Organización de Asociación Nacional de Cronistas Oficiales de Venezuela. Cargo que ocupaba al momento de su fallecimiento.
Con su figura menuda, siempre atento, con la palabra oportuna a flor de labio, aquí en el Guárico, entre las amistades que cultivó están, además de don Italo Jiménez Laya, los doctores Franklin Santaella Isaac, Zoraida Rebolledo de Pérez y Fernando Aular, las profesoras Wanda Rojas de Camero, Nelly Moronta Díaz, Ligia López Puerta, Gema Ortega, Maritza de Michelanelli, Indra Contreras, entre otros. Por Guillermo me hice amigo de los cronistas de Anzoátegui, de don Gustavo Perdomo, Betty Campos, Maximilian Koop, Rafael Dum, Juvenal León, Carlos Ríos, Juan Gil, así como del cronista margariteño, el profesor Heraclio Narváez.
Con especial devoción hablaba Guillermo de su familia guariqueña, en San Juan de los Morros, sus primos los Charmel, la profesora Elizabeth Charmel, y de Valle de la Pascua, la familia Santos Paredes, especialmente don Goyo Santos y doña Magda Paredes de Santos y sus hijos. En una biografía de Guillermo Bass-Méndez escrita por el cronista de Lecherías, Maximilian Koop Marcano, lo presenta de la manera siguiente:
“Antropólogo egresado de la Escuela Nacional de Antropología e Historia y de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), donde realizó estudios de Antropología Social y Etnología, actuó además como dirigente político y cronista oficial del Municipio Sotillo con sede en Puerto la Cruz, estado Anzoátegui. Nació en San Antonio de Capayacuar el 31 de enero de 1934. Columnista del Diario El Tiempo de Puerto la Cruz. Publicó los siguientes libros: Estudio Socioeconómico de la comunidad Mixteca de Jicayán, México; historia del Sindicalismo en Guayana, Compendio Histórico sobre el pueblo de San Antonio de Capayacuar; Síntesis Histórica sobre el estado Anzoátegui en la época prehispánica, y dos volúmenes de la obra titulada Crónicas Portocruzanas”.
La última reunión que tuvimos con Guillermo Bass-Méndez, ocurrió el sábado 28 de febrero de 2009, en el auditorium del Decanato de Postgrado de la Universidad Rómulo Gallegos en San Juan de los Morros, en ocasión de la reactivación y elección de la Asociación de Cronistas del Estado Guárico y de la nueva Junta Directiva. En esa reunión contamos con la presencia del Vicepresidente y el Secretario General de la directiva de la Asociación Nacional de Cronistas Oficiales de Venezuela (ANCOV), profesor Alberto Pérez Larrarte y antropólogo Guillermo Bass-Méndez respectivamente, en su intervención, dio un determinante aval a la nueva Asociación de Cronistas del Guárico, haciendo énfasis en la necesidad de trabajar unidos y de manera mancomunada para lograr los objetivos de la Asociación, en beneficio de la Historia Regional y Local del Guárico.
Con esta breve reseña solo quisimos reconocer y homenajear a ese hombre, que fue pequeño de estatura, pero grande de corazón, maestro de generaciones, pedagogo de la crónica, y por ende un ser humano siempre al servicio de la humanidad y del porvenir. En consonancia con el pensamiento del insigne maestro don Rómulo Gallegos, nos atrevemos a decir, que con Guillermo Bass-Méndez se cumplió la sentencia que dice: “Tanto más se pertenece uno a si mismo, cuanto más le dedica su obra, su vida toda, al servicio de un ideal colectivo”. De ahí, que no es casual que hayamos comenzado esta pequeña reseña histórica con el convencimiento que: “Cuando muere un cronista, siente dolor la historia, y la musa Clío se viste de luto”.

miércoles, 22 de abril de 2009

EN LOS ZARZALES DE MI VIDA*

Jeroh Juan Montilla

El Término Ariel fue un símbolo que motivó muchas iniciativas intelectuales en el panorama latinoamericano de finales del siglo XIX y principios del XX. Famoso es el breve ensayo “Ariel”, publicado en 1900 y escrito por el uruguayo José Enrique Rodó. Este pequeño libro fue un poderoso texto dirigido a la juventud de aquellos tiempos. Sus líneas están dedicadas a estimular la conciencia juvenil frente a los problemas e intereses de Latinoamérica, a través de una serie de valores éticos sustentados en un humanismo de tintes clásicos. Es la voz de un maestro que apoya sus sentencias en la imagen de un ser ultraterreno, la sílfide, el genio que aconseja al personaje Próspero en la última obra teatral de Shakespeare, “La Tempestad”.

Ariel, para las primeras décadas del siglo XX, fue el libro de cabecera de infinidad de jóvenes e intelectuales venezolanos. Uno de esos jóvenes ilustrados, en nuestros predios locales de Aragua y Guárico, fue para los años veinte Daniel Scott. Inquieto, crítico, pero de mucha inteligencia para hacer oír su voz dentro del concierto represivo del gomecismo. Scott al igual que muchos intelectuales representativos formó, a su manera, parte de la gran pléyade intelectual que estuvo cercana al gomecismo. El día 5 de febrero en San Juan de los Morros edita por primera vez el periódico Ariel, respondiendo así a la fuerza de la moda intelectual sustentada en el naciente latinoamericanismo, un periodismo idealista pero espejo fiel de la realidad local expresada en las preocupaciones y anhelos ciudadanos.


Hacia 1926 en Caracas, Daniel Scott edita el libro "En los zarzales de mi vida” interesante compendio de muchos artículos publicados en Ariel, que por cierto primero apareció como quincenario y luego semanario. Este texto contiene editoriales, cartas al director, notas breves sobre la actividad de conocidos poetas, escritores, políticos y militares locales y nacionales. También artículos sobre aspectos de la vida pública y el pasaje de Villa de Cura y San Juan de los Morros.


Los artículos publicados por Daniel Scott en Ariel fueron firmados con el seudónimo de Sagitario. Símbolo mitológico de una palabra penetrante y franca. Realmente leer y releer este texto de 225 páginas es una experiencia refrescante, es asomase a una época donde lo ideal era el auténtico norte de la gente preocupada por el destino nacional, tiempo histórico donde el nombre de una sílfide, el hada del aire, era un verdadero apoyo para dar luces a este rincón del país. En verdad los zarzales no eran una tragedia sino una oportunidad para alcanzar lo ético y trascendente.


*Scott, Daniel R. (1926) En los zarzales de mi vida. Caracas: Imprenta Bolívar.

lunes, 20 de abril de 2009

PARROQUIA PARAPARA Y SU PROBLEMÁTICA LIMÍTROFE, DOCUMENTO PARA SU DISCUSIÓN


PONENCIA PRESENTADA EN EL ENCUENTRO DE HISTORIADORES Y CRONISTAS DE LA PARROQUIA PARAPARA, DEL MUNICIPIO AUTÓNOMO “JUAN GERMÁN ROSCIO”, DEL ESTADO GUÁRICO (Parapara 10 de junio de 2006)



Noel de Jesús Lugo*

PARROQUIA: PARAPARA


SUPERFICIE: 67.200 Has. (C.D. 44 Brigada).

672 Km 2. Representa el 45 % del municipio, siendo por esto la parroquia de mayor superficie del mismo; sin embargo, representa el 1% del total del Estado Guárico.

CAPITAL: PARAPARA “Centro Poblado...Se localiza en las coordenadas geográficas 09º 42´30´´ de Lat. N y 67º 17´14´´de Long. O. Se encuentra ubicado al Sur - Este de la ciudad San Juan de los Morros...” (D.G.E.G.)

LOCALIZACIÓN GEOGRÁFICA: En la parte Sur del Municipio Autónomo “Juan Germán Roscio” .En la parte Noroeste del Estado Guárico, limitando en el norte con la parroquia San Juan de los Morros. Por el Sur, con el Municipio Julián Mellado. Por el Este con el Estado Aragua y por el Oeste con la Parroquia Cantagallo y Municipio Ortiz

POBLACIÓN: Al año 2001. Parapara tenía una población 3.108 habitantes De estos 1.630 son hombres y 1.478 mujeres (INE). Se observa que en la parroquia existe un desequilibrio entre sexo masculino y femenino, ya que los primeros representan un 52 % de la población y el sexo femenino alcanza el 44 %; por lo tanto existe un déficit de féminas de un 8%, para equilibrar la balanza.

DENSIDAD DE POBLACIÓN 4, 62 h/Km 2.

LÍMITES: Según Gaceta Oficial del Estado Guárico. Gaceta Extraordinaria N°.22. de fecha 16 de Septiembre de 1993. LEY DE DIVISIÓN POLÍTICO TERRITORIAL DEL ESTADO GUÁRICO.

CAPÍTULO II DE LA LIMITACIÓN DE LAS PARROQUIAS CONSTITUIDOS DENTRO DEL TERRITORIO DE LOS MUNICIPIOS

ARTÍCULO 21. – Los límites de la Parroquia Parapara y Cantagallo, constituido dentro del territorio del Municipio Juan Germán Roscio, son los siguientes:

a -) De la Parroquia Parapara.

Por el Norte: Desde Loma de Mata, límite con el Estado Aragua, en línea recta al Noreste pasando al Norte de fila Piedra Amarilla, hasta llegar a la localidad de Juncialito, de allí prosigue por una quebrada sin nombre por la margen Oeste que conduce a San Juan de los Morros, aguas arriba por unas de sus cabeceras llegando a Topo Paraparo, pasa por el Cerro Mango Llano, continúa al Cerro La Peña, va al Topo Cujicito, de allí prosigue por la fila La Gloria hasta llegar al Topo La Cruz, colindando con el Estado Aragua. Continúa el lindndero hacia las Galeras de Guarumen, llegando al Cerro Campanario, sigue el lindero al Noreste al Cerro de Caguata colindando con el Municipio Ortíz en el lugar de Gamarra, partiendo de este punto hacia el Noroeste al Cerro de Caguata colindando con el Municipio Ortiz, siguiendo la misma línea pasando por Sabana Redonda hacia el Sureste, el Río Mapire hacia el Norte de la Sierra en el punto denominado La Piedra, siguiendo la misma a continuar con la Loma de Guamalito, punto de partida de este límite.

¿Por el Sur?:

¿Por el Este? .

¿Por el Oeste?.


Errores o Fallas Detectados en los Límites Anteriores:

1.- En la parte Norte: a ) El comienzo y el final de la delimitación se observa que empieza “Desde Loma de Mata” . Y finaliza de la siguiente forma “ a confinar con la Loma de Guamalito punto de partida de éste límite”; por lo que existe una incongruencia entre estos dos puntos. b) - “hasta llegar a la localidad de Juncialito”. Siendo el verdadero nombre de la localidad Juncalito. c) - “ De allí prosigue por una quebrada sin nombre por la margen Oeste que conduce a San Juan de los Morros, aguas arriba por una de sus cabeceras llegando a topo Paraparo”. Aquí existen cuatro problemas, primero la quebrada sin nombre que es algo extraño; ya que los lugareños a todos estos accidentes geográficos les da un nombre. Segundo. Dice “aguas arriba por una de sus cabeceras”. Se supone que son pequeñas quebradas que van formando otras de mayor tamaño, lo que no menciona es cual de las dos es la que se sigue, si es la de la derecha o es la de la izquierda. En tercer lugar no menciona que separa la dicha quebrada; (de una parroquia, municipio o estado). Cuarto, la redacción donde dice “Por la margen Oeste que conduce a San Juan de los Morros”; lo que se entiende como si la margen Oeste es la única que conduce a San Juan de los Morros. d)- supuestamente se repite el párrafo siguiente: ”sigue el lindero al Noreste al Cerro de Caguata colindando con el Municipio Ortíz en el lugar de Gamarra, partiendo de este punto hacia el Noroeste al Cerro de Caguata colindando con el Municipio Ortiz”. Si no es que repiten, entonces, debe haber una confusión en el nombre del Cerro Caguata con otro. También se puede observar que en el primer párrafo señala: “al Noreste” y en el segundo párrafo señala: “el Noroeste”, quedando claro que limita con el Municipio Ortiz.

2-3-4. Los límites Sur, Este y Oeste no aparecen especificado en la Gaceta; posiblemente algunos de ellos estén juntos con los de la parte Norte.


¿ LO SABÍA USTED ?

Para el año 1783 la población de Parapara era de 2008 habitantes. Tenía 120 casas dentro con 111 familias y 219 fuera con 205 familias. ( DE ARMAS CHITTY, J.A.HISTORIA DEL GUÁRICO 1532-1800. Tomo I. Pág. .140).

En conclusión se puede decir que el censo de Parapara para ese año era de 2008 habitantes, de los cuales casi un 30 % eran negros, indios y esclavos. Poseía 339 viviendas para albergar a 316 familias.

Para el año 2001 su población está representada por 3.108 habitantes. De estos 1.630 son hombres y 1.478 mujeres. Posee 1.269 vivienda las cuales albergan a 3.108 personas. (CD.INE).


BIBLIOGRAFÍA

______________GACETA OFICIAL DEL ESTADO GUÁRICO. Nº 22. EXTRAORDINARIA, 16 SEPTIEMBRE DE 1993.

______________GACETA OFICIAL DEL ESTADO GUÁRICO. Nº 08. EXTRAORDINARIA, 11 ABRIL1945.

INSTITUTO NACIONAL DE ESTADISTICAS: Censo Genaral de Población y Vuivienda 2001 (CD)

44 BRIGADA: Geografía del Estado Guárico. CD.

DE ARMAS CHITTY, J.A.(1979). Historia del Guárico 1532-1800. Tomo II. Unerg, S.J. de los Morros.

*Docente de Geografía de Venezuela.

viernes, 17 de abril de 2009

Tucupido esotérico: Valhalla adentro

Degnis Romero*

Si los alemanes hubieran ganado la segunda guerra mundial, a estas alturas las razas inferiores seriamos pasto de investigaciones de todo tipo dirigidas por matasanos seguidores del médico nazi Josef Mengele “el ángel de la muerte”, prescindiendo del necesario consentimiento informado, sin comités de ética y sin grupos control, ya que no habría razones para malgastar placebo alguno.

Vulgares conejillos de indias, envueltos en una danza macabra, orquestada por las mentes enfermizas de inescrupulosos con delirios de grandeza, cuyos fallos y errores serían reducidos a cenizas vía hornos crematorios comunes (como las celdas en los campos de concentración).

A pesar de todo, me declaro, sin rubor de ningún tipo, seguidor de la mitología nórdica (en particular de las Valquirias) y de todo lo que tenga que ver con escandinavia (hogar de arquetipos como Barbie y Ken), excepción hecha del clima gélido que se debe soportar la mayor parte del año.

Tal inclinación pudiera tener origen en algún trauma de la niñez humilde (a comienzos de la segunda mitad del siglo XX), producto de que en el llano tucupidense del Estado Guárico, las reuniones nocturnas de solaz y esparcimiento (sin TV, cable, satélite, Internet, DVD, iPod, nintendo ni demás adminículos tecnológicos actuales) servían para escuchar narraciones y relatos espeluznantes que involucraban espantos, aparecidos, muertos cargando basura, ánimas en pena, lloronas, sayonas, silbones y hasta al propio Satanás en liquiliqui, como en el caso de Florentino.

Había que ser precavido en esa época y cargar encima amuletos y ‘contras’ de todo tipo, esencias, oraciones, santos, vírgenes y tabaco en rama, para prevenir agresiones y contrarrestar incursiones de tales artefactos sabaneros.

Una curiosidad consistía en que mucha gente contaba episodios sobrenaturales de fantasmas ruidosos, que asustaban a los vecinos cuando saltaban paredones y alambrados, buscando romance nocturno con alguna agraciada doncella. Estos capítulos fueron paulatinamente borrados de la historia llanera a partir de la llegada de la luz eléctrica. Después vinieron los gringos (que habían derrotado al fascismo) con la Venezuela Atlantic y el pueblo se impregnó de aroma a petróleo, combinado con mastranto y bosta.

El folclore escandinavo, muy por el contrario, narraba siglos atrás a sus privilegiados lugareños epopeyas de invasiones y conquistas, que ofrecían el paraíso a los guerreros muertos en combate, los cuales eran conducidos Valhalla adentro, nada menos que por las espectaculares hijas de Odín. Con razón Amado Nervo escribió: “Si tú me dices: Ven!, lo dejo todo…”. Tales leyendas eran poemas épicos, como el caso germánico medieval de “El cantar de los Nibelungos” con Sigfrido y compañía, que inspiró luego a Richard Wagner a componer su tetralogía operática.

Por estas latitudes, los versos a que había que apelar en las noches de monte adentro, eran para tratar de salir de algún aprieto al pie de un arpa tramá, contestando interrogantes como aquella de Alberto Arvelo Torrealba “¿Quién es el que bebe arena en la noche más oscura?”. Allí no valía retórica difusa ni verborrea exótica y lo que provocaba era “poner el pie con lo de alante pa’trás”, recomendación hecha por Ruperto Córdoba en su “Tigre de Payara”. Era preferible andar como un galán pata en el suelo, increpando alguna dama esquiva con aquella otra del guariqueño ilustre Francisco Lazo Martí: “Cuál palabra mejor que tu mutismo?”. En ambos casos funcionaba el axioma de que “el llanero es del tamaño del compromiso” y se le metía el pecho al asunto.

Sirva entonces aclarar, porsia los criticones de oficio y detractores trasnochados, que estamos orgullosos de nuestros (ab)orígenes orilleros y que sentimos nostálgico amor profundo por el pueblo que nos vio nacer. Lo cortés no quita lo valiente y me valgo nuevamente del pana Lazo, con esto que estruja el miocardio y la conciencia:

Como en aquellos días

del venturoso tiempo ya lejano,

en pos de mis pasadas alegrías,

vuelvo a tender la vista sobre el llano.

Finalmente, puede que los neonazi no estén de acuerdo con lo aquí expresado y pretendan, además de estigmatizarnos, demostrar por reductio ad absurdum que si Hitler hubiera salido victorioso, a estas alturas ya se hubiera secuenciado el 100% del genoma espiritual; estuviéramos viajando, más rápido que la velocidad de la luz, hacia el Ultra Deep Field del telescopio espacial Hubble; y muy cerca de ver a Dios crear el universo, justo antes del instante cero del cacareado Big Bang, a través de las cámaras adosadas al LHC: Large Hatron Collider ó Gran Colisionador de Hadrones.


*Escritor

Ilustración: Odin's Wild Hunt, by PN Arbo, 1872

tomada de http://www.wilsonsalmanac.com/vikings.html


El Motor de aire desafía la segunda Ley de la Termodinámica. Invento de un guariqueño.