lunes, 25 de enero de 2010

ESTERO DE CAMAGUÁN: HERMOSO PATRIMONIO NATURAL EN PELIGRO DE EXTINCIÓN

PONENCIA PRESENTADA EN EL V CONGRESO DE CRONISTAS E HISTORIADORES DEL MUNICIPIO CAMAGUAN. AUSPICIADO POR EL CRONISTA DE LA CIUDAD ITALO JIMENEZ LAYA Y LA ALCALDIA DEL MUNICIPIO CAMAGUAN

Camaguán, 28 de diciembre de 2009


Hugo Rafael Arana Páez

Miembro investigador del Centro de Estudios Histórico-Sociales del Llano Venezolano Casa de Bolívar San Fernando Estado Apure

INTRODUCCIÒN:

Recuerdo en mis años de infancia cuando iba rumbo a Maracay (coloquialmente llamada “La Piedra”) o a la ciudad de Caracas, que al pasar por este hermoso paraje observaba con admiración las Corocoras, garzas, garzones, vacas y caballos abrevando en sus numerosas lagunas. Asimismo me recreaba mirando aquellos palmares mecidos por la brisa, donde anidaban los gavilanes o los pericos “Cara sucias”. También rememoro las tolvaneras que en verano recorrían de un extremo al otro, la verde sabana. Tampoco he olvidado los “espejismos” que a lo lejos parecían lagunas, donde el cielo y la sabana se unían para brindar tan hermosa imagen.

De igual manera evoco las canciones de la época (década de los años cincuenta del siglo veinte), que en su honor componía el arpista camaguanense Juan Vicente Torrealba, letra de su paisano, el poeta Germán Fleitas Beroes y que interpretaban el recio cantautor guariqueño, nacido en la “Mata Arzolera”, muy cerca de la población guariqueña El Socorro, me refiero a Ángel Custodio Loyola, apodado cariñosamente “El Renco Loyola” o conocido también como “El Tigre de Masaguarito” y las que en su particular estilo de tenor lirico, interpretaba el maracucho Mario Suarez Montero. Todas estas canciones exaltaban la biodiversidad que caracterizaba a este humedal llanero, icono de la población de Camaguán y que hoy está en peligro de desaparecer.

En ese sentido hoy 28 de noviembre de 2009, he venido a este foro a referirme a lo que es un estero y a los factores nefastos, que permanentemente atentan contra su frágil biodiversidad, donde hace algunos años abundaban aves, peces, mamíferos, reptiles, especies vegetales y qué políticas públicas o instituciones se ocupan actualmente de minimizar el daño irreversible a este hermoso, pero frágil humedal.

1. ¿Qué es un estero?

En algunos lugares de los Llanos, durante el invierno (mayo - noviembre), los ríos desbordan sus cauces y el agua inunda las sabanas aledañas de forma prolongada. Por su parte, durante los meses de verano (diciembre - abril) el agua se retira lentamente de estos lugares, dejando humedecido y abonado el suelo. Estas áreas inundables de la región llanera son conocidas como esteros. Cuando el agua inunda estas planicies muchos organismos acuáticos tienen acceso a estas áreas para realizar sus procesos de alimentación y reproducción. De esta manera la llegada anual de las aguas, gracias a las lluvias, permite la renovación de las especies animales y vegetales, contribuyendo a mantener la biodiversidad. En el verano la fauna halla refugio en estos lugares en busca de agua y alimentos, que les garantiza la verde vegetación. Es que un estero constituye un humedal de importancia y relevancia significativa para los procesos ambientales y humanos en los llanos, a la vez que representa un conjunto de valores ambientales, paisajísticos y socioculturales que deben ser preservados.

2. ¿Por qué se crea la “Reserva de Fauna Silvestre Estero de Camaguán”?

La riqueza de su biodiversidad y su belleza escénica llevó a la creación de esta reserva, el 15 de marzo del año 2000, según Decreto Presidencial N° 728 y Gaceta Oficial de la República Bolivariana de Venezuela N° 36.911. El área correspondiente a esta reserva comprende 19.300 hectáreas, aunque el estero en su totalidad abarca una superficie mayor. El estero de Camaguán constituye una amplia llanura aluvial con pendientes muy suaves y con algunas elevaciones de arena llamadas médanos que se encuentran ubicadas hacia el extremo sur de la reserva. Los suelos tienen una capacidad agrícola moderada e importantes restricciones de drenaje superficial ya que están formados principalmente por limos y arcillas aluviales con baja permeabilidad. El agua de la reserva proviene de la precipitación y el desbordamiento del río “La Portuguesa” (llamado así, por cuanto, en épocas de la Conquista una ciudadana de Portugal, que acompañaba a los conquistadores, se ahogó atravesando este río), que aportan un considerable caudal hídrico, llegando a alcanzar los dos metros de profundidad. En este humedal se observan las tres unidades fisiográficas propias de la llanura aluvial: banco, bajío y estero, con la vegetación característica en cada una de ellas.

Estero de Camaguán diciembre 1988 Fotografía: Hugo Arana Páez


3. La Biodiversidad de la Reserva y su situación actual

Esta reserva se caracteriza por su alta biodiversidad. En ella es posible observar: Abundancia de aves, considerable variedad de peces, masiva presencia de mamíferos, reptiles y hermosas especies vegetales.

3.1. Presencia de aves

En este humedal todavía se puede observar un importante número de aves, como la garza real, la chusmita, el llamativo garzón soldado, el gabán, la corocora roja, la garza paleta y el pato güirirí. También vistosas guacamayas y bulliciosas chenchenas, así como pericos cara sucia y periquitos mastranteros. Algunas de ellas son gregarias, como las garzas y corocoras que al caer la noche se reúnen con algarabía en pequeños garceros o “dormideros”; otras, como los patos, se agrupan en bandadas para visitar los arrozales cercanos. Sin embargo estas especies se ven seriamente afectadas por la degradación de su hábitat por la alteración de los cauces de agua, deforestación indiscriminada y elevados niveles de contaminación por el uso excesivo de agroquímicos.

3.2. Variedad de peces

La reserva constituye también un área relevante para el desove y desarrollo de numerosas especies de peces. Entre ellas se tienen: la Cachama, el Coporo, el Curito, el Caribe colorao, la Guabina y el Bagre rayado.

La pesca se realiza durante todo el año (invierno y verano), cuando “las aguas bajan” y los peces se concentran en lagunas y préstamos. En ese sentido, las especies como el Bagre, la Cachama, el Curito y el Coporo se encuentran amenazadas por la sobrepesca. Por cierto, llama la atención la permanente presencia de los llamados “Caveros”, personas ajenas a la zona, que con camiones cava de alta capacidad, amenazan constantemente la población de estos peces llaneros. También el uso de chinchorros o redes de agujero muy pequeño (trama uno), constituyen una seria amenaza para la ictiofauna de las lagunas y caños del estero; por cuanto, agarra “to bichito”. Los lugares más afectados por estas irracionales prácticas son las lagunas de “El Rayado”, “El Caballo” y “El caño Falcón”.

3.3. Presencia de mamíferos y reptiles

En esa reserva puede observarse el venado, por cierto cada vez más esporádico; el cual es cazado indiscriminadamente, aún si se trata de hembras preñadas. Esos cazadores furtivos (“No tienen paz con la miseria”), irrespetan la Ley de Protección a la Fauna Silvestre y su Reglamento que prohíbe su cacería por los bajos niveles poblacionales que existen en la actualidad. El chigüire, su cacería se realiza durante todo el año, sin considerar las temporadas de veda, sobre todo en la época de Semana Santa por su alta demanda como sustituto del pescado.

Todavía se observa el “escandaloso” araguato o mono aullador; la tonina, con sus sorpresivas apariciones, el galápago y la iguana común; que al igual que en otras regiones del país, son perseguidas para extraer sus huevos practicándoles una incisión en el abdomen con la creencia de que si las cosen vivirán; lamentable e inevitablemente, mueren luego de ser sometidas a esta cruel práctica. También se observa la presencia de la baba o babo, especie seriamente afectada por la caza indiscriminada. Los cuales son sacrificados para aprovechar su carne, su piel y sus huevos. Por cierto que en abril del año 2005 fue detectado en las inmediaciones de la “Laguna de El Guamacho”, un grupo de doscientos (200) individuos muertos, despojados de su piel.

Fotografía: Estero de Camaguán, diciembre 1988 Hugo Arana Páez

3.4. Especies vegetales

Están representadas, por la hermosa palma llanera; el samán, de importancia para la alimentación del ganado, para generar sombra y como especie maderera; el guásimo, de corteza utilizada con fines medicinales y su fruto que sirve de alimento al ganado y también para preparar con aguardiente blanco una exquisita bebida (ya los borrachos no podrán decir “Deme un palo e´guásimo compadre”). También se halla la bora (planta acuática), la cual crece en los cuerpos de agua durante el invierno. La Bora es utilizada como forraje y para la confección de utensilios como: carteras, esterillas, suaderos, enjalmas, sombreros, cestas, etc.

3.4.1. Especies vegetales invasoras (Malezas)

Motivo de preocupación de la comunidad camaguanense en general, es la presencia de especies vegetales invasoras como la Espina de Barinas (Mimosa pellita) que se ha propagado durante los últimos años desplazando los pastos propios de la región, alterando el paisaje y ocasionando daños al ganado (caballar y vacuno) que allí pace. No obstante, dentro de los límites de la reserva se practican actividades como la ganadería, la agricultura, la pesca y el turismo. Estas actividades, comprenden la cría de vacunos, porcinos y caprinos; también la elaboración de quesos, la avicultura y el cultivo de yuca amarga (Manihot esculenta) materia prima para la fabricación de casabe en la cercana población de La Negra. Estas actividades son realizadas aproximadamente por unas 240 personas, distribuidas en 51 fundos ubicados dentro del área protegida, sólo durante los meses de verano. La mayor parte de este poblamiento se halla al Sur de la reserva, llamado “Médano de Higuerote”.

4. Administración de la “Reserva de Fauna Silvestre Estero de Camaguán” (RFSEC).

Esta reserva se encuentra bajo la administración de la “Oficina Nacional de Diversidad Biológica” (ONDB) adscrita al Ministerio del Ambiente y de los Recursos Naturales (MARN), a través de la Dirección de Áreas Naturales Protegidas (ANAPRO). Asimismo la Dirección Estadal Ambiental del MARN del Estado Guárico, con sede en Calabozo; tiene también entre sus responsabilidades la gestión y conservación sostenible de este humedal.

Existe una llamada Fundación Ecológica Camaguán” (FEC); es una organización local preocupada por el ambiente y su conservación, conformada por habitantes del municipio Camaguán y que tiene entre sus objetivos contribuir a la conservación de los recursos naturales de la región llanera, haciendo énfasis en la reserva de fauna silvestre del Estero de Camaguán. ¿Pregunto, esta fundación está funcionando? ¿Está algún representante aquí? Para hacerle entrega de esta ponencia. Tengo entendido que sus miembros promueven actividades de educación ambiental, así como la promoción de alternativas sostenibles. Entre sus actividades destaca la conformación de un grupo conservacionista denominado “Guardianes del Estero” que vela por el buen uso de los recursos naturales de la reserva. Es a esta institución que se le debe dar todo el apoyo requerido por parte del Estado y particulares.

5. Propuesta: Combatir los crímenes contra el equilibrio (homeóstasis) de este hermoso humedal.

En esta parte hago un exhorto a: “Fundación Ecológica Camaguán” FEC, “Fundación para la defensa de la naturaleza” FUDENA, “Oficina Nacional de Diversidad Biológica” ONDB dependiente del Ministerio del Ambiente y de los Recursos Naturales MARN, a la “Dirección de Áreas Naturales Protegidas” ANAPRO, “Alcaldía de Camaguán” a la “Fundación Guardianes del Estero” y a ustedes amigos presentes, porque la cuestión no es preocuparse sino ocuparse. Estas instituciones deben proteger en el corto plazo esta reserva, combatir las amenazas más preocupantes, mediante las siguientes acciones:

· Frenar severamente la cacería y pesca ilegal e indiscriminada; así como eliminar el uso del chinchorro “Trama Uno”

· Combatir severamente las alteraciones llevadas a cabo en los cauces de ríos y caños y en las lagunas (tapas, diques, desviación de los cursos de agua, otras).

· Combatir la quema y la tala indiscriminada.

· Controlar severamente el uso indiscriminado de agroquímicos.

· Combatir la propagación de especies invasoras (“Espina de Barinas”, Mimosa pellita).

· Atacar la generación y disposición inadecuada de los desechos sólidos (basura).

· Proteger nidos y sitios de anidación de aves y reptiles.

· No verter sustancias contaminantes (aceites, objetos plásticos, etc.) al río Portuguesa, los caños y lagunas.

· Implementar actividades periódicas para la recolección de desechos dentro de la reserva.

· Desarrollar campañas de educación ambiental para resaltar los valores y la importancia de este humedal del Sur del Guárico.

· Fomentar la investigación básica y aplicada que conduzcan al conocimiento y aprovechamiento sostenible de los recursos naturales del humedal.

CONCLUSIÓN:

La “Reserva de Fauna Silvestre Esteros de Camaguán” es un icono no solo del Municipio Camaguán, sino que pertenece a todos los venezolanos. Si no se toman urgentes acciones para restaurar su equilibrio y dejar que la entropía, yo diría más bien en este caso la desidia; nuestros músicos, como Juan Vicente Torrealba, nuestros cantantes, como Ángel Custodio Loyola, nuestros poetas, como, Germán Fleitas Beroes; se quedaran sin palmares, sin lagunas, sin lunas en el estero, sin “Matas”, sin gavilanes, sin garzas, sin corocoras, sin horizontes, sin espejismos y tolvaneras a quien cantar, a quien componer , ni a quien escribir y en vez de escuchar la canción emblemática de esta ciudad , como es “Estero de Camaguán” , donde alguna de sus estrofas dice: Noche de amor en el estero de Camaguán. ¡Ojalá! No tengamos que decir “Noche de dolor, en el estero de Camaguán”.

Ya para finalizar, felicito a los organizadores de este hermoso evento y al pueblo camaguanense por la magnífica sala que están estrenando y que con justicia lleva el nombre de ese músico y compositor nacido en este Municipio (población de Uverito), el arpista Eudes Álvarez, “El Rey del Bordón”, quien hoy nos acompaña en este evento y para quien pido un aplauso. También quiero decirle a usted, con todo respeto, maestro, si nuestro estero continúa así como están las cosas, le ruego vaya pensando en componer un tema, que yo sugiero, su titulo podría ser, ¡Ojala! Que eso no siga ocurriendo, pero por si acaso, usted podría tenerlo en la reserva y el titulo de ese tema podría ser “LAGRIMAS EN EL ESTERO”.

Señores Gracias, muchas gracias.

Camaguán, Sala Municipal “Eudes Álvarez”, 28 de noviembre de 2009

BIBLIOGRAFÍA

Aguilera, M., Azócar, A. y González Jiménez, E. 2003. Biodiversidad en Venezuela. Fundación Polar / Ministerio de Ciencia y Tecnología. Caracas, Venezuela. FUDENA. 2003. Estudio Hidrológico para el Plan de Ordenamiento, Manejo y Reglamento de Uso de la Reserva de Fauna Silvestre Esteros de Camaguán. FUDENA. Caracas, Venezuela. Documento interno. FUDENA. 2003. Estudio Socioeconómico de Base para el Plan de Ordenamiento, Manejo y Reglamento de Uso de la Reserva de Fauna Silvestre Esteros de Camaguán. FUDENA. Caracas, Venezuela. Documento interno. MARNR. 1992. Áreas Naturales Protegidas de Venezuela. Ministerio del Ambiente y de los Recursos Naturales Renovables. Segunda Edición. Caracas, Venezuela.

2010 AÑO CENTENARIO DE MOSEÑOR RAFAEL CHACÍN SOTO

EL PADRE CHACÍN, UN EDUCADOR HUMANISTA



Dr. Felipe Hernández G.

Profesor Titular.

UNESR-Núcleo Valle de la Pascua

felipehernandez56@yahoo.es



Cuando están próximos a cumplirse cien años del nacimiento de Monseñor Rafael Ángel Chacín Soto, el Padre Chacín, como le conocimos y le llamábamos todos; como su exalumno en las aulas de nuestro siempre querido y bien recordado viejo Liceo “José Gil Fortoul” de Valle de la Pascua, donde tuvimos la suerte de tenerlo como profesor de Psicología y de Filosofía respectivamente, en 4to y 5to año de bachillerato, durante los años escolares 1972-73 y 1973-74, cuando egresamos como bachilleres en la mención humanidades. En esos años además del Padre Chacín, fueron nuestros profesores, la directora del Liceo, Prof. Isaura Ledezma Martínez (Castellano y Literatura), América Escobar de Martínez (Historia de Venezuela, Documental y Crítica, y Geografía Económica), Ramón Santiago Martínez (Matemática), Ramiro Seijas (Historia del Arte), José Armando Martínez (Inglés), Arnaldo Salazar Olivieri (Latín y Griego), y José de Jesús Gutiérrez (Francés). Profesores con una sólida formación académica y profesional, fundamentada en una educación comprometida para la configuración de un modo de vida y un arte de vivir, que como diría Michel Foucault, “para un proyecto de vida en el que nada está decidido del todo, un arte de vivir abierto a lo incierto, a lo indeterminado, a la contingencia, a la libertad”.


De izquierda a derecha: el Obispo Manuel Antonio Salas, el Papa Juan XXIII

y Monseñor Rafael Chacín Soto (vestido de negro)

Así nos encausaron vocaciones y búsquedas de nuevos horizontes para el futuro, facilitándonos el desarrollo de nuestras propias potencialidades y posibilidades o, parafraseando a Carl Rogers, creando un ambiente propicio para que cada uno "pudiese ser lo que es".

En ese rol recordamos al Padre Chacín en su magisterio, ayudándonos a encontrar las potencialidades latentes que teníamos; el ser esencial invisible albergado en el ser existencial perceptible, para que reivindicáramos el papel de ser autores y creadores de nuestra propia vida, en un ambiente libre y creativo donde pudiera florecer y surgir el "yo real" de cada uno de nosotros. Posibilitando la conexión con nuestra fuerza interior para desarrollarnos como personas.

Las cualidades magisteriales del Padre Chacín lo inscriben en la categoría de un verdadero humanista, que se apoyaba en la educación para concientizar a sus alumnos de ser personas y no simples instrumentos para conseguir otros objetivos.

En ese entonces compartimos aula, saberes y sueños como discípulos del Padre Chacín y de los otros antes nombrados eximios maestros:

Ursula A. Acevedo Colmenares; Blanca O. Arévalo Álvarez; Caridad M. Arias; Rizaida J. Arismendi Arévalo; Antonio M. Balza Arveláez; Rubén Darío Belisario Herrera; Cristóbal Cachutt Padrino; Alfredo Arturo Camero Muñoz; Carlos J. Carrasquel Rodríguez; Modesta de J. Cedeño Valera; Hammurabi R. Díaz Anare; Marja Andalucía Fernández Requena; María Teresa García Vásquez; Yuraima A. Gómez Carpintero; Miriam C. Gómez Laya; Luz J. Gómez Peña; José Lorenzo Guzmán Rengifo; José Leonardo Hernández Castillo; Felipe Hernández González; Belkis T. Infante Martínez; Laura Consuelo Jaspe; Nelly del V. Lara Guerra; Martina Márquez; Dorys Y. Montero Cudemus; José de los S. Navarro Nieres; Luis R. Navarro Guevara; Armando J. O’Connor Zamora; Leyda Elizabeth Ramírez Ruiz; Jorge de J. Ramírez Vásquez; Elizabeth Sánchez; y Carmen Xiomara Solórzano Medina.

En el Centenario de su transitar por los senderos de la vida de Monseñor Rafael Chacín Soto, este recuerdo de reconocimiento y gratitud, en nombre de los treinta y un jóvenes de aquel entonces, que nos nutrimos de las sabias y oportunas enseñanzas humanísticas del Padre Chacín, quien a través de una especie de mayéutica socrática contribuyó, en muchos casos de manera determinante, en la formación de los seres espontáneos, auténticos y reales que somos hoy como ciudadanos, o de los que, al igual que el Padre Chacín, ya no están entre nosotros.

En la ciudad de Valle de la Pascua, a los 17 días del mes de enero del año 2010. (Es domingo 17, día de San Antonio Abad “El Ermitaño”).

viernes, 22 de enero de 2010

El negro Güeregüere


José Obswaldo Pérez






EN LA HISTORIA de los pueblos siempre existen personajes invisibles y sin historias. Este es el caso del negro Güeregüere, un hombre que no sólo fue un personaje de ficción de la novela Casas Muertas. En verdad, este individuo existió en la vida real, a principio del siglo XX. Nada menos que el presidente de la Republica, general Cipriano Castro, lo conoció en persona en su visita oficial a Ortiz, en abril de 1905. Güeregüere fue tan pintoresco como lo fueron Blandin o Miguel La Vaca, entre otros seres humildes de nuestra cotidianidad.

Su apodo – porque no se conoce su verdadero nombre- debió ser puesto por su contextura robusta parecida al árbol Güeregüere ( Megenny, 1976: 123)y, desde luego por su ascendencia africana. Miguel Otero Silva lo incluye entre esos personajes secundarios, caracterizándolo con chanzas, burlas y comicidad, especialmente por su extraña fonética de hablar lenguas vivas y muertas para deleitar a Carmen Rosa en la Bodega La Espuela de Plata, a cambio de un trago de ron. (Véase Casa Muertas, pp. 21, 22, 51, 137). Güeregüere fue la “gracia llanera” de las conversaciones de los lugareños de Ortiz:

—Tú sabes una cosa, Carmen Rosa, yo tengo novio...

—Creyó al principio que Martica bromeaba. Le respondió burlonamente:

—Sí, ya sé, el negro Güeregüere.

El negro Güeregüere nunca compraba nada. Era un negro costeño de Guanta o Higuerote, marinero en su remota juventud a bordo de una goleta contrabandista que hacía viajes innumerables a Curazao, Trinidad y Martinica. Ahora estaba viejo, casi tan viejo como el señor Cartaya y nadie recordaba cuándo llegó a Ortiz y por qué se había quedado en el pueblo. Güeregüere nunca trabajó por dinero sino a cambio de la comida, bebida o ropa. Iba a buscar agua al río si le proporcionaban un almuerzo, ayudaba dos semanas en un conuco a trueque de un par de alpargatas y realizaba tareas aún más arduas por una botella de ron. Se emborrachaba al tercer trago y hablaba entonces, o simulaba hablar, en idiomas extranjeros que no conocía pero que imitaba con sagaz intuición. “(Otero Silva, 2000: 60)

El periodista Guadalupe Guzmán, del periódico villacurano Copey, en su edición número 41, del 27 de abril de 1905, publicó un artículo con el titulo Revista de la visita del General Castro, de Villa de Cura a Ortiz. Crónicas Ligeras. Allí se recoge unos comentos de este personaje de la vida ordinaria y citadina del pueblo de Ortiz, que 50 años más tarde sería actor literario de la novela Casas Muertas, como lo fue doña Beatriz de Rodríguez o Nicanor Rodríguez, en los personajes de doña Berenice y el monaguillo Nicanor, respectivamente:

“He dejado de ex profeso para lo último, una escena que tuvo lugar en Ortiz. Estaba el General Castro conversando alegremente con varias señoras y señoritas en la casa de la familia Núñez, cuando de improviso, un bohemio, célebre por aquellos lugares, Güeregüere, penetra a la sala, sombrero en mano, y dirigiéndose al General Castro, le dice: ‘General: lo vengo a saludar; y no crea que es mi idea especular con usted. Quiero que me de un medio, un mediecito para mi y para una partía de limpios, como yo, que estamos aquí esperando.’

Hubo alguno que se vio tentado a echar a la calle al viejo Güeregüere, pero la sonrisa humanitaria del General Castro lo hizo cambiar de ideas. En actos como ese es que se puede apreciar el tamaño del alma generosa de Castro. El recibió con entusiasmo el reclamo del viejo bohemio, y extendiendo la mano puso en las del comisionado de los limpios, cincuenta bolívares en oro, que Güeregüere, distribuyó religiosamente entre sus compañeros” (Tello Mendoza, 1905: 38).

Aquí se comprueba que el negro Güeregüere no sólo fue un personaje ficcional de nuestra literatura nacional sino que fue un hombre de carne y hueso, en marcado en una intertextualidad histórico-literaria.


Notas bibliográficas


CONCEPCIÓN LORENZO, NIEVES MARÍA (1997). La fabulación de la realidad en la narrativa de Miguel Otero Silva. España: Universidad de La Laguna

MEGENNY, WILLIAM W (1976).El elemento subsahárico en el léxico venezolano. RSEL, 6, p. 123

OTERO SILVA, MIGUEL (2000). Casas muertas. Caracas: Editorial El Nacional.

TELLO MENDOZA, RAMÓN (1905). Viaje del general Cipriano Castro, presidente de la República, al centro, sur y oriente de Venezuela en abril y mayo de 1905. Caracas: Imprenta Nacional.

viernes, 15 de enero de 2010

TIPS DEL GUÁRICO ORIENTAL # 22

Manuel Soto Arbeláez


*Varios autores zaraceños han dicho que Carlos del Peral se asentó inicialmente en Garúa, pero hasta la fecha no tenemos información precisa al respecto. Sabemos de dos composiciones de tierras que Carlos del Peral obtuvo de la Corona Española: en la primera de 1740, el área que abarca (que dice ser una legua, pero que en realidad es mucho más) queda comprendida entre Quebrada Honda y el Unare por el norte, y las juntas de los ríos Ipire y Unare por el sur; esto comprende el área donde hoy está formada la ciudad de Zaraza y un poco más allá, pero de ninguna manera llega a donde se encuentra Garúa (mucho más al sur). La otra composición de 1747 comprende unas tierras colindantes de las primeras, pero hacia el norte, por la quebrada de Salsipuedes (límite entre Guárico y Anzoátegui). Es decir que ninguna de estas dos composiciones queda hacia la zona de Garúa; si se hubiera asentado por allí tendría que haber sido antes del 1740. Pero don Carlos no pudo tener el tiempo suficiente de haberlo hecho, porque él arribó a las tierras de la Cuenca del Unare a partir de 1736 cuando fue expelido judicialmente de Valle de la Pascua al perder un pleito por tierras con los Zamora y su cuñado Gabriel Sánchez Sajonero, gente recién llegada del Orituco. La vía de acceso de Del Peral a sus tierras fue por el Unare desde Clarines. Él tenía una hacienda de cacao en Cúpira, población cercana a la desembocadura del río y de Clarines. Hasta allí llevaba cueros y tasajo y regresaba con sal. Era entonces el Unare una vía “salaria”, al decir de los antiguos romanos.

**Valle de la Pascua. La señora Concepción Zamora Gil de Sartori, hija del Dr. José María Zamora Pedrique y de doña Josefa Gil Tovar, por lo tanto nieta del general José María Zamora Rengifo, fue la donataria al Museo de Bellas Artes de Caracas del cuadro que el pintor Martín Tovar y Tovar hiciera de su prima doña Josefa Gil Tovar. En la actualidad la mencionada obra de arte está incluida en la Colección de la Galería de Arte Nacional (GAN). Doña Josefa, aunque nativa de Caracas, se puede considerar de Valle de la Pascua por los largos años que aquí vivió. En su libro Tres Etapas de Valle de la Pascua don Lorenzo Rubín Zamora da una breve reseña biográfica de doña Josefa Gil Tovar de Zamora Pedrique, fallecida en La Pascua en 1926. En su libro La Estirpe de las Rojas el Dr. Antonio Herrera Vaillant y Buxo-Canel, Tomo II, páginas 144 y 145 da una relación genealógica de la dama por la rama Tovar. Dice Herrera que el matrimonio Zamora Pedrique-Gil Tovar fue el dueño en Valle de la Pascua del hato “Roncador”. En su próximo libro de esta serie, Tomo III, dará la descendencia Zamora Gil. Me dice el señor Hernán Rubín que en realidad el pintor Martín Tovar y Tovar pintó tres cuadros de esta familia: uno el ya referido; otro al general José María Zamora Rengifo, donado por la señora Rosario Zamora Gil a la Casa Natal del Libertador; y un tercero al Dr. José María Zamora Pedrique que doña Josefa, su esposa, llevó consigo a Valle de la Pascua y que a su muerte pasó a poder de su hijo Rafael Zamora Gil. La viuda de éste, doña Magdalena Pedrique Rodríguez Celis de Zamora Gil, lo donó al museo de Bellas Artes, mediante gestiones de doña Irma Felizola Fernández de Medina Angarita, zaraceña, cuyos trámites de donación se facilitaron por la intervención del profesor musicólogo José Antonio Calcaño y de su esposa Carmen Aurrecoechea de Calcaño, vallepascuense. El cuadro se conserva en la GAN. Me dijo en un almuerzo que tuvimos en Madrid en el otoño de 2009 el estimado amigo Dr. Fernando Ledezma Cobeña, que la precitada doña “Pepé” de Zamora Pedrique -así le llamaban sus familiares- en reuniones frecuentes con distinguidas damas vallepascuenses para tomar el té vespertino, les impartía clases de etiqueta en su ya desaparecida casa de varias ventanas ubicada en la acera norte de la calle Paraíso, entre Atarraya y Retumbo, frente al cine Morichal. MSA, fax (0212) 285/8957; E-mail: manuelsotoarbelaez@yahoo.com Los libros El Guárico Oriental 1 , 2 y 3 en Librería La Llanera, calle Guásco frente a la plaza Bolívar, Valle de la Pascua.

miércoles, 13 de enero de 2010

Un libro de los altos de Guárico y Anzoátegui

SILLETA DE CUERO


Alberto Hernández


1.-

Donde se allegan los altos de Guárico y Anzoátegui comienza la voz de Jesús Saume Barrios, por eso lo sentimos de perfil en la imagen de Carlos Armas Ponce, allá en Uchire, en junio de 1982, y también en las palabras de entrada de Juan Zeiden, para extendernos en la Silleta de cuero, un libro escrito en la puerta de cualquier casa del país lejano de los cuentos familiares, de la pequeña tribu reunida alrededor de las voces de los mayores, del imaginario de una tierra que tejía el mundo con toda la pasión de nuestros muertos, hechos verdad desde la misma verdad, con las variaciones que la osadía de la gente practicaba en su cotidiana revelación.

Las páginas de este tomo corren por los apelativos de Guanape, Valle de Guanape, San José de Guaribe y Sabana de Uchire, donde fantasmas y duendes cavilan para dejar la huella en boca y oídos de quienes saben decir la historia menuda, las murmuraciones y las cosas que se asencillan en el alma, pero que ha sido los huesos de toda nostalgia germinada en esta tierra seca y húmeda a la vez,

2.-

Este libro de don Jesús Saume Barrios, quien no lo vio publicado puesta que alguien lo convidó a otro libro donde están vivos los personajes que relata y existen todas las páginas, lee y confirma –porque los libros animan desde sus olores y colores- la mirada que se eleva hacia las montañas donde la geografía se acusa, en sentido ecuménico, de densa y celestial, por ser copa de niebla y de palabras.

Los “cuentos” de don Jesús tienen rostro en las añosas fotografías de Calixto Vicente Armas Itriago, el General “Veneno” Manuel Itriago Armas, José Manuel Garcés Itriago, Jossé Antonio armas Domínguez, Francisco de Paula Martínez, Carlos Correa Rodríguez, Felipe Carpabire, Pablo Méndez, Arturo Graffe Armas, José Francisco Martínez Boyer, todos de la frondosa textura de Armas Alfonso. Tantos Armas juntos da la impresión de una gran casa de familia en la que los pueblos entrañan un sorbo de susurro mágico.

3.-

Alfredo Armas Alfonso, en un epílogo que jamás debería terminar, titulado “El compañero que se olvidó”, dice de don Chucho Saume: “…es el autor de este libro y de otro anterior con título de Guanape, que es como se llama de otra manera la forma de querer a algo que está en la sangre y en la saliva de cada quien aquí venido a este territorio junto a un río antiguo que remecía el sueño con el fragor arrastrado de su peidra, entre vientos de flores de tiamo, ya apagado y sin eco el vocerío de las soldadesca…”, y se queda AAA en el buen gusto de saborearlo en esa sintaxis indetenible de su afán por aquel país que hoy es sólo un recuerdo.

Guanape es la arcadia en la escritura de Jesús Saume Barrios, la tierra en los ojos para mirarla con ardor, para comerla de las voces que se han olvidado. Por eso la porfía de hombres como Rafael José Muñoz, el poeta alucinado de todos los soles, el de la imagen trabajosa y la convicción de inmortal en “Zona Franca” con Juan Liscano. Por eso las cartas y telegramas, las hojas sueltas de los civiles y militares que devengaron los ríos, las piedras, los inviernos y los veranos -que son lluvia y sequía, rastrojales-, las bondades curativas de toda vegetación, la muerte y la vida sobre un caballo, mientras el cauce desmira la bodega donde alguien sentado en una silleta de cuero cuenta y memoriza el mundo de Guanape, el cosmos de Chucho Saume, quien creía que “con honesta convicción, que ser de Guanape garantizaba la condición de buena gente”, así lo dijo Alfredo Armas Alfonso recostado de un pared, mientras en el bajo del roble primigenio de Valle Guanape surte efecto visible la ladera de un cerro, cerca de un cielo grabado en gris.

FOTOGRAFÍAS DE LA HISTORIA


Previa la inauguración, en el año 1968, de la urbanización conocida como Ciudad Torrealba en la población guariqueña de Altagracia de Orituco, se realiza en la casa del Sabio José Francisco Torrealba una animada reunión preparatoria para los actos protocolares. En ella participan destacadas figuras nacionales y regionales de la salud y del gobierno. Podemos identificarlas de izquierda a derecha. En primer lugar un funcionario cuyo nombre desconocemos, sigue el arquitecto Fermín Bañeras, de inmediato el Doctor Arnoldo Gabaldón, ministro de Sanidad, a su lado otra persona que no reconocemos; en el centro la figura del anfitrión, el Doctor José Francisco Torrealba, le sigue el Gobernador del estado Guárico el Doctor Daniel Corado Belisario, (al principio no identificado pero posteriormente es un dato que nos suministra nuestro buen amigo el abogado Rubén Páez), después está el ingeniero Cesar Quintana Romero, Director de Malariología en Maracay, sigue el ingeniero Antonio Arias, después el Licenciado Mora Marquez y por último el licenciado Emilio Vargas, con 35 años para el momento, poseedor de la fotografía original, y quien hoy a sus 75 años, nos suministra los datos de los presentes. (Jeroh Montilla. Si desea ver con más nitidez y detalles la fotografía, haga click sobre la misma)

martes, 12 de enero de 2010

HISTORIA DE LAS PALMAS

Ponencia presentada en el 1er Encuentro de Geohistoria Local y 1er Reencuentro de Habitantes de la Comunidad de Las Palmas de la ciudad de San Juan de los Morros. Sábado 12 de diciembre del 2009.

Verónica Acuña.


San Juan de los Morros formó parte del estado Aragua hasta 1933, en 1934 paso a ser la capital del estado Guárico. Fue elegida como parroquia en 1780 cuando contaba con 618 habitantes. Actualmente se considera una ciudad universitaria la cual está formada por el municipio Juan Germán Roscio en honor a un ilustre guariqueño, intelectual de la independencia; en este municipio se encuentra nuestra comunidad de Las palmas que fue fundada entre los años 1960-1964, inicialmente era llamada El desecho, posteriormente le fue otorgado el nombre que actualmente lleva por unos isleños que vivían al lado del dispensario.

Entre los años 60 y 70 la comunidad de Las palmas tenía entre 100 y 150 habitantes, donde se destacan sus fundadores los señores Fabián Hernández, Pablo Bustamante, Gregorio Arreaza, Enrique Ziegler, Ramón Acosta, don Pedro Flores, la familia Ramírez y la familia Velásquez.

Entre los servicios con que contaban para esa época se pueden mencionar:

El dispensario fue el primero, tenía un solo médico general y una enfermera.

La escuela rural El desecho, hoy día llamada Lermith Hernández; con una población escolar de 600 alumnos y 15 docentes.

El agua municipal llegaba hasta el lavandero, la cual la aprovechaban las personas cercanas a la alcabala, mientras que las demás la buscaban en el manantial que quedaba hacia la calle el Carmen.

Para ese tiempo no se contaban con los servicios de aguas residuales, electricidad, aceras y la carretera nacional vía san Sebastián era de granzón y pasaba por la calle el Carmen. Hoy en día esta asfaltada aunque no en buenas condiciones.

Solo existían aproximadamente 3 viviendas de zinc y bahareque llamadas parcelas.

Había un máximo de dos bodeguitas que contenían sólo lo necesario para el consumo de las personas.

Actualmente nuestra comunidad de Las palmas está formada por algunos sectores como Palmarito, El milagro 1 y 2, Las majaguas, Pasaje los baños, Las vegas, 5 de julio, Alejandro Tovar, La morita, Ricardo montilla y casco central.

Contamos con beneficios como:

Panadería, bodegas, ferretería, licorería, Internet, heladería, papelería, hotel, mercal, emisora de radio, carnicería, laboratorio clínico, arenera y taller mecánico.

Tenemos servicios como el ambulatorio, donde acuden la mayoría de los vecinos.

La cancha deportiva que sigue siendo un gran potencial ya que es un sitio recreativo y de entretenimiento para niños y jóvenes, aunque actualmente sus instalaciones se encuentran deterioradas.

Las rutas de transporte entre las que se encuentra la ruta comunal.

También contamos con centros de educación como la escuela básica Lermith Hernández y el Preescolar Bolivariano Simoncito Las Palmas.

Un consejo comunal que se encarga de atender las necesidades de la comunidad.

Una iglesia evangélica Jesús de Nazaret y la iglesia católica Sagrado Corazón de Jesús dirigida actualmente por la vicaria hermana Neyda Rojas, esta fue fundada en 1967 por el excelentísimo señor obispo de la diócesis de calabozo el Dr. Miguel Antonio salas, nombrando como párroco al padre presbítero Vicente Sánchez. Las hermanas religiosas llegaron en el año 1984 y desde allí hasta la fecha han trabajado por el bienestar de a comunidad.

Hoy en día existen en la parroquia grupos como: La legión de María, Movimiento Juvenil Mercedario Misionero, Movimiento de Cursillos, Infancia Misionera y Centinelas de la paz, los cuales se dedican a realizar visitas sociales al ancianato, el hospital y la Penitenciaria General de Venezuela para llevarles un mensaje de fe, esperanza y solidaridad.

Se encuentra también: el grupo de catequesis que prepara los niños, jóvenes y adultos para recibir los sacramentos de bautismo, comunión y confirmación.

Las cofradías del Nazareno, Santo Sepulcro y María Dolorosa que organizan las procesiones cada año en semana santa.

La iglesia también cuenta con un ropero parroquial abierto a toda la comunidad para dar y recibir artículos como ropa y calzado donados por los vecinos; por otro lado, la escuela de especialidades las mercedes coordinada por la hermana Idamis Sánchez, donde se imparten cursos de capacitación de cocina, costura y arte.

En la actualidad la parroquia evangeliza las diferentes áreas de las palmas recibiendo una gran receptividad por parte de los vecinos.

Para concluir sabemos que Las Palmas es uno de los sectores más populares del municipio y se encuentra en un crecimiento constante, es por ello que los últimos años hemos estado presenciando múltiples actos delictivos que debemos prevenir con la ayuda y cooperación de todos los habitantes del sector.

En conjunto podremos formar una comunidad unida, solidaria y luchadora; que sirva de ejemplo para otras comunidades. Esto con la fe puesta en el Señor para quien todo es posible.

miércoles, 23 de diciembre de 2009

LAS PALMAS DE AYER


Ponencia presentada en el 1er Encuentro de Geohistoria Local y 1er Reencuentro de Habitantes de la Comunidad de Las Palmas de la ciudad de San Juan de los Morros. Sábado 12 de diciembre del 2009.


Miguel Eduardo Benítez Quintero


Es necesario aclarar algo, mi intervención del día de hoy en cuanto al aspecto investigativo, esta basada más en el plano de lo empírico que de lo científico. Para hablarles de esta populosa comunidad de las Palmas, me baso en mis vivencias y experiencias recogidas a lo largo de mis 57 años de existencia, las cuales en su mayor parte han estado ligadas a este terruño.

Hagamos un poco de historia y vamos a remontarnos al año de 1875, cuando lo que hoy se conoce como la comunidad de Las Palmas, era un predio rural, enclavado en la posesión Baecera, con los siguientes linderos: por el Naciente: la fila alta del cerro Pariapan; por el Poniente: La quebrada de Boquerón; por el Norte: Río San Juan, desde la quebrada de Boquerón hasta los linderos de la posesión de Garrapata; y por el Sur: la misma posesión Baecera y cerro de Pariapan.

Desde que tenía uso de razón acompañaba a mi padre, Don Miguel Ramón Benítez (qepd) desde la casa montonera de la Av. Bolívar, por aquellos polvorientos caminos de los años 60; hasta lo que todavía hoy se conoce aquí en las Palmas como la vega Benitera. Testigo mudo de aquellos caminos, es este pasaje Los Baños; último vestigio de la vieja carretera San Juan – San Sebastián, con la famosa vuelta de la Ceiba; por aquí era el tránsito hacia la primogénita de Aragua, San Sebastián de los Reyes, se hacía el camino en bestia mular, en burro o a caballo; que tiempos aquellos, me hubiera gustado vivirlos. Arreos de ganado rumbo al Tuy pasaban por lo que hoy conocemos como “Las Palmas”. Luego a finales de los 50 comenzó el transito automotor, con la primera línea de autobuses, y fue esta misma callecita que tenemos al lado la que los vio pasar.

Fue por esa época de los años 50 cuando se empezó a formar esta comunidad que hoy conocemos como Las palmas, sus primeros habitantes fueron gentes provenientes de pueblos y campos circunvecinos que se instalaron a la entrada de San Juan, gente de San Sebastián, del Chino, Cataurito, El valle, Cumbres , Los Cedros y otros. Así como trabajadores de las haciendas cercanas como es el caso del Totumo , Garrapata y Chaparral que eran fuente de empleo en el área agropecuaria. Nombres como los de Manuel Pérez, Vicente Rojas, Gregorio Torres, Efraín González, Manuel Pulido, Pedro Sánchez, Miguel Benítez; forman parte de la historia campechana de esta comunidad, hombres de brega, de a caballo y honestos a carta cabal.

De igual manera no puedo dejar de lado a unos personajes muy particulares y populares en todo nuestro Municipio, se trata de la flotilla de los camioncitos areneros de las palmas, quienes desde finales de los años 50 han venido contribuyendo al progreso de todo el pueblo de San Juan de los Morros, estos vetustos volteos han sobrevivido al avance tecnológico, y hoy con más de 50 años a cuestas siguen cumpliendo con su labor solidaria de llevar la arena más económica al hogar humilde, para construir la piecita o el cuartito cuando la familia crece.

Como pioneros de este singular trabajo tengo que mencionar al Sr. Manuel Pérez con su compadre José Félix Benítez mi tío (burro e plomo), junto a su eterno palero David, quien lo acompaño hasta sus últimos días; junto a ellos también tengo que mencionar a Juan Blanco, popularmente conocido como “saco e sal”, quien legó la tradición en la persona de sus hijos que continuaron sus pasos.

Como algo curioso tengo que resaltar la particular costumbre del eminente Sabio venezolano Dr. José Francisco Torrealba, de dar paseos matutinos y vespertinos en automóvil desde San Juan hasta San Sebastián; era una manera de meditar y encontrarse consigo mismo para dejarle su legado a la humanidad. Que habitante de las Palmas en los años 60-70 no llego a ver a tan ilustre ciudadano en sus paseos cotidianos.

De esta manera cierro mi intervención sobre “Las Palmas de ayer”, no sin antes destacar que nuestra comunidad de las Palmas hoy por hoy es considerada una de las más populosas y pujantes de San Juan, habitada por gente honorable y trabajadora, amantes de las buenas costumbres. En los actuales momentos en los que vivimos en una sociedad convulsionada por tanta intolerancia y tantos males; se hace necesario apelar al legado que nos dejaron aquellos fundadores honestos a carta cabal, está en manos de la generación actual y de las generaciones futuras, el rescate de los valores que se han perdido, para que todos vivamos en un clima de armonía y reconciliación que es lo que necesita con urgencia nuestro país; es con ustedes jóvenes de las Palmas, Ceballos, Tovar, Vargas, Pérez, Ulloa, Ziegler, Carpio, Montezuma, Borrego y todos los que escapan a mi memoria. Gracias.

El Motor de aire desafía la segunda Ley de la Termodinámica. Invento de un guariqueño.