viernes, 13 de noviembre de 2009

PILAR ARANGUREN (Artesana)

Ítalo Jiménez Laya
Cronista de Camaguán.
Correo:Italojimenez44@hotmail.com
Teléfono: 0414-465.75.97

Se afirma que el tejido de punto deriva de la fabricación de redes para la caza o la pesca confeccionadas en lianas o tiras de cuero que se empleaban antes del Paleolítico. El entrelazamiento de los puntos podía realizarse a mano sin emplear ganchillo o agujas. No obstante, el testimonio concreto más antiguo que se tiene en la actualidad, referente a una prenda de punto, es un conmovedor zapatito de bebe hallado en una tumba egipcia del siglo III de nuestra era. Se cree de forma unánime que el origen de este tipo de labor se halla en Arabia, y que sus habitantes lo extendieron por Occidente a partir del año 622 d.C.
El arte también ha sido testimonio de que el tejido de punto tenía una gran presencia entre la población. Ya en el siglo IX a.C. el tejido en dos agujas era una artesanía muy desarrollada. Esta hipótesis está fundamentada en el hecho de que Penélope, la esposa fiel en la novela épica de Homero, “La Odisea”, esperara a lo largo de 20 años el regreso de su amado esposo de la Guerra de Troya. Para evadir a sus pretendientes, tejía un vestido de novia que por las noches destejía. Lógicamente, dicen los que saben, el trabajo no lo hacía en telar, de otra manera no hubiera podido destejer su vestido tan rápidamente.
Después de esta pequeña introducción me referiré a una gran mujer llamada Pilar Teresa Aranguren Aponte; hija de Petra Mercedes Aponte y de Manuel Hilario Aranguren Peraza. Nació y vivió entre sus 16 hermanos y hermanas en el caserío “Queseras del Medio”, parroquia Uverito Municipio Camaguán. Era una familia muy unida, trabajaban la caña de azúcar y la ganadería (tenían un Trapiche). Fabricaban panelas, batios, papelón, madrinas y el famoso morrocoy, que consistía en echarle agua fría a cierta cantidad de melaza que se dejaba en la paila hirviendo e inmediatamente la persona lo sacaba y lo repartía entre los asistentes, antes de que endureciera. ..Su trabajo era una artesanía familiar.
La niñez y parte de la juventud de Pilar transcurrió entre juegos de muñecas de trapo, correrías, Juegos de zarandas, la escuela...
Aproximadamente a los 13 años de edad ella aprendió a tejer viendo a una señora llamada Isabel Ochoa.
Después otra señora que vino de Caracas le dejó una revista y un paño para tejer y destejer y así Pilar pudiera aprender mejor el tejido de punto. Lo aprendió y se convirtió en una gran artesana.
Pilar se unió al joven José de la Paz Vásquez y procrearon 4 hijos: Lic. José Manuel Vásquez Aranguren (Alcalde de Camaguán), Carlos Alberto, Yulitza (Lic. en Administración y Educación) y Héctor José Vásquez (Capitán de Aviación).
Años después y de una segunda unión nace María de los Ángeles Aranguren Aranguren, técnico en Turismo y actualmente cursa estudios de Derecho.
Pilar Aranguren ha asistido a muchas exposiciones de artesanos dentro y fuera de su estado natal. Ha ganado varios premios, ha dictado cursos a personas de la comunidad y a doctoras y doctores de la Misión Barrio dentro.
Ella enseña a tejer paños, blusas, trajes de baño, vestidos, chalecos, cubrecamas, manteles, escarpines, hamacas, randas, alpargatas, carteras, sombreros etc. y tiene una gran facilidad para adornar sus tejidos con figuras de frutas, aves, rostros de personas, entre otros. También se dedica al oficio de Corte y Costura.
Pilar, mujer humilde, digna, gran artesana, conocida como “manos pródigas del tejido de punto”.
En su amable y sencilla conversación, finalmente me dijo Ítalo, le tengo un gran amor al arte, me gusta y desearía hacerlo siempre.

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