lunes, 12 de abril de 2010

JULIO CÉSAR SÁNCHEZ OLIVO, UN APUREÑO EN VALLE DE LA PASCUA. POETA, CRONISTA, ACADÉMICO.

Ponencia presentada en el

XII ENCUENTRO DE HISTORIADORES Y CRONISTAS GUARIQUEÑOS

VALLE DE LA PASCUA, 10, 11 Y 12 DE ABRIL DEL 2008


ELISUR EMILIO LARES BOLÍVAR

CRONISTA OFICIAL DEL MUNICIPIO ACHAGUAS, APURE


Conocí a don julio César Sánchez Olivo a fines de la década de los años setenta del siglo XX, cuando me disponía a realizar una investigación bibliográfica acerca del también intelectual apureño y hombre emprendedor Dr. Saverio Barbarito Echenique, epónimo que lleva la institución educativa donde recién comenzaba a trabajar, ubicada en Apurito, un pintoresco pueblo del interior del estado Apure.

Cuando realicé el primer contacto con don Julio César, lo aprecié como una persona abierta, sin egoísmo cultural ni intelectual y muy resuelto a colaborar ámpliamente con mi investigación.

Al pasar el tiempo, me fui acercando más a ese “árbol frondoso” de intelectualidad, tratando de aprovechar su mejor sombra, aprender y conocer ese pasado glorioso cultural apureño que estaba dispuesto enseñarle a las nuevas generaciones de apureños. Fue así como en largas conversaciones me enteré de acontecimientos anecdóticos tanto transcendentales como elementales de su vida.

Me relató, por ejemplo, que por motivos estrictamente políticos se vio en la obligación de abandonar su querido estado Apure y refugiarse en Valle de La Pascua, un acogedor pueblo del estado Guárico.

En efecto, para 1950 cayó preso en el hato “El Piñal”, propiedad de su amigo Rafael Ángel Castillo. Posteriormente fue transferido hasta la cárcel pública de San Fernando de Apure, donde estuvo por 90 días y de ellos 50 incomunicado. Y todo ello, por escribirle una carta al gobernador perejimenísta del estado Apure Dr. Edgar Domínguez Michelangelli acusándolo por los abusos y atropellos que cometía con la noble población apureña.

Luego, como ya he dicho, fue expulsado y desterrado de su estado nativo, refugiándose en Valle de la Pascua, pueblo hospitalario donde residió por varios años de esa misma década de los cincuenta. Su confinamiento se redujo acá y sí por equivocación se le ocurría traspasar el río Apure, era inmediatamente apresado y encarcelado.

En estas tierras guariqueñas experimentó una gran inspiración poética y escribió, para 1954, entre otros los siguientes octosílabos: “Aquí estoy llanura mía”; “Ese Juan Bruno no ha muerto”, a Juan Bruno Espinoza, auténtico apureño, padre del poeta Reinaldo Espinoza Hernández; “Llano, poeta y milagros”, dedicado a su paisano el también poeta don José Natalio Estrada Torres, apureño ciento por ciento; “A los 8 años del primer rumbo”, en honor a sus primos los esposos Alfredo Plessman Sánchez y Rosita de Plessman y “Zamba de candela pura”, picarescos versos dedicados con esmero a una traviesa y vivaracha zambita que era pura candela.

Lamentablemente, en 1955 a través de una intervención quirúrgica le amputaron la pierna que lo había molestado desde 1917 cuando --aún siendo niño-- una baba le mordió un talón. Ese año de 1955 demostró que estando bajo la acción de algún dolor físico y/o moral, sentía gran inspiración poética, pues en este mismo pueblo guariqueño hizo gala de una excelente pluma con los poemas: “Soga de pecho llanero”, dedicado a su paisano Pedro Elías Hernández, apureño de pura cepa; “Músico, peón y cantador” al poeta mantecaleño Reinaldo Espinoza Hernández; “Ignacio ‘Indio’ Figueredo”, con dedicación a su compadre y mejor arpista de su tierra.

Para ese mismo año y en esta ciudad escribió “Pasajes Contramarcados” bella letra adaptable a un conocido joropo con ritmo de Carnaval; “Es con Usted Maestro Arpista”, “Verbo a Verbo ante Valencia” estos dos últimos para cantarlos especialmente al pie de un arpa, como frecuentemente lo hacía don Julio, y “Coplas Sueltas” donde demostró que le corrían por sus venas la sangre del coplero Florentino.

En 1956 en Valle de la Pascua su producción poética fue amplia: “Corrió a José García”, un apureño de caballo y soga; “José Natalio Estrada Torres, brazo y corazón”, Cajón de Arauca Apureño”, un poema que representa el triste lamento de un apureño que desde hace años no ve su tierra plana, inmortalizado en la voz del guariqueño Ángel Custodio Loyola, y finalmente “La Quirpa”, letra adaptable a la música del tercer himno nacional, como lo ha recalcado el talentoso don Reinaldo Armas, también guariqueño.

Para 1957 en esta misma ciudad pascuense escribió: “Mi Verso”, donde explica cómo es su versificación y porqué es un versificador; “Se acabó Carlos Castillo”, escrito a raíz de la muerte del otrora recio palanquero del Arauca bravío y “Carlos Rodríguez Rincones”, en justo homenaje a un apureño como pocos: honesto, noble, generoso, sencillo, sin ambiciones y sobre todo apureño por los cuatro costados.

En junio de 1958 escribió quizás su último poema en Valle de La Pascua titulado “Prefiero el llano atrasao”, a través del cual crítica duramente los patiquines de la época y su manera de vestir.

Es de hacer notar que de los 27 octosílabos que conforman su poemario titulado “Por el Rumbo del Recuerdo” (2da edición de 1978), 20 fueron escritos en Valle de la Pascua. ¡¡¡Prolífera producción¡¡¡.

Cabe destacar, que en amena conversación reciente realizada con el Lic. y Dr. vallepascuense Felipe Hernández G. me refirió que a su vez le habían contado que don Julio César Sánchez Olivo frecuentaba para la época de su estada en Valle de La Pascua un sitio público denominado “Bar Royal”, ubicado en la calle Atarraya c/c calle El Descanso, donde nadie lo sacaba de sus abstracciones, se inspiraba y escribía sus famosos poemas.

En relación a su obra poética, se sugiere revisar los siguientes excelentes y objetivos estudios realizados por Juan Liscano en 1963 (Julio C. Sánchez Olivo, un Santos Luzardo doblado en Florentino Coronado), Efraín Subero en 1978 (prologando el poemario Por el Rumbo del Recuerdo), Adolfo Rodríguez en 1985 (La Consustanciación Americana en la poesía llanera de Sánchez Olivo), Eugenio R. Molina C. en 1987 (Cuatro Romances en Uno, homenaje a Julio César Sánchez Olivo) y Argenis Méndez Echenique en 1992 (Sobre Julio César Sánchez Olivo).

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Es considerado como uno de los mejores y más reconocidos poetas y cronistas del Cajón de Arauca Apureño.

El hato “Chaparralito”, cercano a la población de Guachara lo vio nacer el 21 de octubre de 1909. Fueron sus padres don Teodoro Sánchez Osto y Doña María Josefina Olivo Fuentes de Sánchez. Fue el hijo menor de dicho matrimonio, el otro: Teodoro.

Desde muy niño y guiado por la supervisión de su madre, quien le inculcó e inspiró el hábito de la lectura, se interesó por asimilar el contenido de interesantes libros como El Consejero de la Juventud, la Biblia, El Manual de Urbanidad de Carreño, Don Quijote de la Mancha, La Biblia, las obras de Alejandro Dumas y Víctor Hugo, así como textos de aritmética, gramática, geografía e historia. Acá, pues, empezó su aprendizaje autodidáctico.

Su niñez y adolescencia transcurrió en los hatos “Chaparralito” y “Los Cañitos”, propiedad de su familia paterna. Realizando con frecuencia visitas a San Fernando. A los 16 años ya ejecutaba todas las faenas del llano en tiempos de sequía y de lluvias. Constantemente estuvo rodeado de trabajos y peligros, como todo llanero.

Para 1937 fue designado Secretario de la Corte Suprema del Estado Apure y en ese mismo año publicó su primer artículo de prensa: "Gobernadores y Prefectos" en el semanario Cordura, dirigido por el Dr. Ángel Domingo Beroes, de ascendencia guariqueña y radicado en Apure. Posteriormente, se encaminó hacia un periodismo crítico y combativo.

En 1943 contrajo matrimonio con la dama sanfernandina Guillermina Fernández Navas, de cuya unión no hubo descendencia.

Entre los años de 1938 y 1969, Sánchez Olivo se desempeño en diversas actividades económicas, políticas, sociales y culturales.

En la administración pública, laboró desde Secretario de la Alcaldía del Municipio Apurito, en el interior del estado Apure, hasta Senador de la República, representando a su estado.

En cuanto a su actividad cultural, fue fundador y colaborador de periódicos regionales y nacionales a través de su columna “Camino Real” aparecida en 1941. Además de ser fundador y miembro activo de varias instituciones sociales y culturales. Fue Cronista Oficial del Estado Apure. Miembro Correspondiente de la Academia Nacional de la Lengua y Miembro Correspondiente de la Academia Nacional de la Historia.

En 1969 inició un Programa Radial Dominical por la emisora sanfernandina “La Voz de Apure” titulado “El Apure de Ayer, de Hoy y de Siempre”.

Para 1975 publicó su poemario “Por el Rumbo del Recuerdo”, donde plasma fielmente las costumbres, hazañas y vivencias del llanero nato. Reeditado en 1978.

En 1978 fue nombrado Cronista Oficial del Estado Apure, llegando a publicar, desde esa trinchera, casi cuarenta obras, entre libros y folletos, los cuales tuvieron básicamente dos propósitos: primero, demostrar que Apure había tenido una muy sobrada tradición histórico-cultural de alta talla y segundo, exaltar el valor cultural de los hombres y mujeres de Apure.

Contaba con 78 años cuando falleció en San Fernando de Apure en el Hospital “Pablo Acosta Ortiz” el 23 de abril de 1988, sus restos reposan en el viejo cementerio de la misma ciudad.

Su fecunda labor en favor de la historia y la cultura regional sé vio estimulada y recompensada por innumerables reconocimientos, homenajes, distinciones y condecoraciones.

REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS

LARES BOLÍVAR, Elisur Emilio (1987) Cronología Vital de Julio César Sánchez Olivo. Caracas: Miguel Ángel García e hijo Impresores. Publicación 3 del Cronista del Estado. Colección Biblioteca de Historia Apureña.

LARES BOLÍVAR, Elisur Emilio (2005a) Algunos escritores apureños. Caracas. Ediciones del Ministerio de la Cultura y el CONAC. Editorial el perro y la rana.

LISCANO, Juan (1963) Julio C. Sánchez Olivo, un Santos Luzardo doblado en Florentino Coronado. Caracas.

MÉNDEZ ECHENIQUE, Argenis (1992) Sobre Julio César Sánchez Olivo. San Fernando de Apure: Ediciones de la Coordinación de Postgrado del Vice-Rectorado de Planificación y Desarrollo Regional de la UNELLEZ - Apure.

MOLINA C., Eugenio R (1987) Cuatro Romances en Uno, homenaje a Julio César Sánchez Olivo. Guanarito: Ponencia presentada en el II encuentro de Poetas Portugueseños”. Vice-rectorado de la UNELLEZ, Guanare, 1986.

RODRÍGUEZ, Adolfo (1985) La Consustanciación americana en la poesía llanera de Sánchez Olivo. Caracas: Miguel Ángel García. Publicaciones del Cronista del Estado Apure. Serie Ensayos. Nª 1.

SÁNCHEZ OLIVO, Julio César (1978) Por el Rumbo del Recuerdo. San Fernando de Apure: Impresos Ayacucho. 2da edición.

ACHAGUAS, 08 DE ABRIL DEL 2008

1 comentario:

Ana Maria dijo...

Gracias amigo!
Ana Maria Gil Sánchez (Marina Sánchez)

El Motor de aire desafía la segunda Ley de la Termodinámica. Invento de un guariqueño.