miércoles, 20 de marzo de 2013

CARTA ESCRITA POR EL GENERAL FELIPE SANTIAGO SALAVERRY ANTES DE SU MUERTE EN 1836

FELIPE HERNÁNDEZ G.
UNESR/Cronista de Valle De la Pascua


            En reciente viaje a la república de Perú, caminando por el centro y la plaza de armas de la ciudad de Arequipa, al pasar por los portales del lado este de la plaza, conseguimos expuesta en una pared del largo pasillo, una singular y llamativa placa de bronce con letras en relieve, donde se transcribe la carta que el prócer Felipe Santiago Salaverry escribió a su esposa, el día antes de su fusilamiento en dicha plaza, el 18 de febrero de 1836.   
            El general y político peruano Felipe Santiago Salaverry, nació en Lima, el 6 de mayo de 1806. Cuando cursaba estudios en el Colegio San Fernando, llegó el general José de San Martín a Perú; dada la admiración que sentía por el prócer,se presentó ante éste y se integró a su ejército como cadete, alcanzando luego el grado de teniente de la Legión Peruana. En 1824, fue nombrado capitán, tocándole batallar en muchos lugares, hasta la guerra de Colombia al lado del general José Domingo de La Mar y Cortázar. Pero al ser depuesto éste, en Piura,optó por retirarse del ejército.
            En 1831 fue nombrado subprefecto de la ciudad de Tacna, y al año siguiente, contrae matrimonio en esa ciudad, con doña Juana Pérez. Nuevamente vuelve al ejército durante el gobierno de Luis José de Orbegoso y Moncada, quien lo asciende a coronel y luego a general de brigada. A partir de este ascenso sólo piensa en ocupar la presidencia de la república, forma un poderoso ejército, toma por la fuerza el poder, y hace prisionero al mariscal Domingo Nieto.
            Ya como presidente, nombra a sus ministros. Conociendo de la existencia de un pacto entre el militar y político boliviano Andrés de Santa Cruz y el mariscal Orbegoso, para crear la Confederación Perú-Boliviana, se dispone a enfrentarlos, por lo que encarga de su puesto al general Juan José Salas. Después de algunas acciones, fue derrotado en la sangrienta batalla de Socabaya o batalla del Alto de la Luna en jurisdicción de Arequipa, y hecho prisionero el 7 de febrero de 1836.
            Sometido Salaverry a un proceso sumario y pese a la promesa que se le hizo, fue condenado a muerte. Su último deseo fue una pluma y unos folios, en los que escribió tres documentos: su testamento, una carta a su esposa Juana Pérez, y una protesta “ante la América” por su ejecución. El 18 de febrero de 1836, al lado de sus principales oficiales, fue fusilado en la Plaza de Armas de Arequipa. Se cuenta que cuando los fusileros hicieron la primera descarga, todos cayeron muertos, menos Salaverry, que se paró, dio un paso atrás y dijo: “La ley me ampara”, pero una nueva descarga acabó con su vida. Tras su muerte se erigió la Confederación Perú-Boliviana, entidad política que duraría hasta 1839.
            El texto de la carta dirigida a su esposa (copiado de la referida placa) dice:Arequipa-Perú, febrero 17-1836.
            Mí querida esposa: Dentro de pocos momentos voy a ser pasado por las armas, y te debo el último adiós; es este: Tú conocías bien mi corazón, y no puedes dudar de que mis intenciones, en toda mi vida pública, han sido muy puras: ellas se han dirigido a la felicidad y a la gloria de mí país, no obstante, el destino me preparaba un término horrible; conformémonos a él. Sólo siento, al morir, no haber labrado la fortuna de la mejor mujer que ha nacido, pero tu juicio, y tu talento valen más que todo, y estas dos brillantes dotes te quedan fortificadas y mejoradas por las desgracias. No te dejes envolver en ella. Tranquilízate, consuélate y vive para mis infortunados hijos que no tendrán otro apoyo. Tú los educarás para la virtud y les harás conocer mis inmerecidas desgracias. He pedido permiso para hacer un corto testamento, que te entregará mi hermano Juan. Consérvate eternamente en armonía con este buen muchacho, que te ayudará a sobrellevar tus penas. Adiós querida Juana; recibe el corazón de tu desventurado esposo.Felipe Santiago Salaverry.

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