lunes, 30 de octubre de 2017

UNA ACCIÓN DE GUERRA EN EL CALVARIO EN 1820

Carlos A. López Garcés
Cronista del Municipio José Tadeo Monagas
Estado Guárico



1.- Requisito insustituible
           
            La base fundamental de la investigación histórica es la noticia contenida en cada escritura confiable, que, por  razones éticas, sirva para defender, sostener y conservar  la credibilidad del historiador como contribuyente de conocimientos útiles para la comprensión del hecho investigado, según lo indique esa fuente noticiosa, porque esta sigue siendo un recurso metodológico primordial e ineludible para quienes hicieron y hacen de la honrosa actividad de investigador un componente intrínseco de sus respectivas labores cotidianas.  Esta opinión puede deducirse de acuerdo con una sentencia recordada por el reputado académico José Antonio De Armas Chitty (1908-1995), cuando afirmó que “…La historia tiene que partir de documentos…” en una carta fechada en Caracas el 15 de noviembre de 1966 y remitida al director del quincenario vallepascuense Región, señor Lorenzo Rubín Zamora, quien la publicó en la página 2 de la edición Nº 44, que circuló en Valle de la Pascua el 30 de noviembre de 1966. La misiva fue redactada como respuesta a ciertas refutaciones insubsistentes que dos respetables y apreciados ciudadanos, el presbítero Francisco Hurtado y el profesor Rafael López Castro, habían hecho públicas, en ese mismo periódico, con respecto a las investigaciones de De Armas Chitty sobre los orígenes de Zaraza. 

2.- Documento interesante

            La  consideración anterior surge a propósito de un documento interesante para la historia del Guárico,  conservado en el Archivo General de la Nación, que es una copia con data en Puerto Cabello del 17 de junio de 1828, avalada por el capitán mayor Demetrio Chichiria y el comandante Orta, hecha con datos tomados de una hoja original de servicios militares de Hipólito Rondón, de cuando este era plaza del Escuadrón Granaderos Montados del Zulia y tenía el grado de primer comandante con 30 años de edad cumplidos.

            Es pertinente recordar que Hipólito Rondón fue un héroe de la independencia nacido en Taguay (estado Aragua) el 13 de agosto de 1797 y muerto en Lezama (estado Guárico), donde fue sepultado el 30 de septiembre de 1865; participó en la lucha emancipadora desde el año 1813 hasta 1823, combatiendo al mando de Simón Bolívar, Vicente Campo Elías, Gregorio Mac Gregor, José Félix Ribas, Pedro Zaraza, Santiago Mariño, Manuel Cedeño, José Antonio Páez, José Francisco Bermúdez, Manuel Manrique y de otros jefes de menor rango. Rondón es uno de esa numerosa cantidad de héroes olvidados o casi desconocidos, que significaron un elemento indispensable para la independización venezolana del colonialismo hispánico y fueron identificados como correspondientes a lo que el intelectual Lino Iribarren Celis llamó “el procerato menor” en un artículo suyo impreso en la página 4 del diario El Universal Nº 18.950, editado en Caracas el 6 de marzo de 1962.

3.- Pregunta inevitable

            En atención al título de este escrito debe decirse que, en el documento antes mencionado, Rondón da cuenta de su asistencia activa en “La [acción] del Pueblo de Carbario [sic] a las ordenes del Coronel Pedro Hernandez” en 1820. Esta aseveración motiva una pregunta inevitable: ¿A cuál acción de guerra se refiere este documento? La interrogante se origina porque las fuentes revisadas para realizar este trabajo no aportan noticias precisas acerca de ese caso que  habría ocurrido en El Calvario, pueblo ubicado al noreste de Calabozo en territorio guariqueño. Por otra parte, es conveniente advertir que el documento precitado contiene algunos desaciertos, como son por ejemplo: las batallas de San Marcos y de Semen las data en 1812 y la de Bocachica en 1813, que, como es sabido, la primera sucedió el 8 de diciembre de 1813, la segunda el 16 de marzo de 1818 y la tercera el 31 de marzo de 1814, amén de contener otras equivocaciones por causas desconocidas.

4.- Algunas observaciones

            Las circunstancias mencionadas en el párrafo precedente animan para procurar  la clarificación del dato documental problema, por lo que es factible hacer algunas observaciones concretas:

1ª.- Está negada la posibilidad de que se trate de la batalla acaecida en las sabanas de Mosquiteros, en las proximidades de El Calvario, el 14 de octubre de 1813, cuando fuerzas independentistas comandadas por el teniente coronel Vicente Campo Elías derrotaron a las tropas dirigidas por el general José Tomás Boves. Esta negación es indiscutible, pues el documento que se comenta cita la acción de guerra como acontecida en el pueblo de El Calvario en 1820 y dirigida por el coronel Pedro Hernández; además, allí mismo está registrada la presencia de Rondón en la batalla de Mosquiteros a las órdenes de Campo Elías, pero como sucedida en 1812, lo que es un error evidente.

2ª.- Algo ocurría en el pueblo de El Calvario un día después del combate de El Sombrero acaecido el 16 de febrero de 1818,  porque, desde esta misma localidad y con fecha 17 de febrero de ese año, el Libertador le ordenó al coronel Jacinto Lara que debía tomar el pueblo de El Calvario con las tropas asignadas por el general Manuel Cedeño, para proclamar allí la independencia y restituirle la libertad a sus pobladores (O’LEARY: 1981, t. 15, pp. 575, 576). Esta orden fue impartida en los términos siguientes:

            “Al señor Coronel Lara.
                        Marche US. con las tropas que el señor General Cedeño le designe al pueblo     del Calvario, a proclamar la independencia, y restituir a los habitantes la libertad.
                        A su entrada, publicará la adjunta proclama, e invitará a los vecinos       para que vengan a gozar en sus casas de los bienes que en ella se les ofrece,             atrayendo  a los que se les presenten, con un tratamiento dulce y paternal.
                         Entre los vecinos elegirá US. el que sea más honrado, activo y patriota y le       encargará el mando del pueblo, para que conserve el orden, administre justicia          interinamente y reúna a todos los habitantes.
                        Concluida que sea esta especie de organización, marchará US. con las    tropas a reunirse al ejército en Calabozo por el camino más recto, llevando     cuantas noticias haya del enemigo, y los caballos que puedan conseguirse útiles.
                        Recomiendo a US. que se invite [sic] y reprima todo desorden, robo,       vejación o exceso de las tropas contra los vecinos. Haga US. que se porten        todos con la moderación y virtud que deben distinguir a los republicanos.
                        Dios etc.
                        Sombrero, Febrero 17 de 1818 – 8º
                                                                                              Bolívar” 

            El comentario precedente  viene al caso porque el general Miguel de La Torre y sus fuerzas realistas se trasladaron a El Calvario después de derrotar en La Hogaza, el 2 de diciembre de 1817,  a los republicanos comandados por el general Pedro Zaraza.  La Torre y su ejército permanecieron en dicho pueblo durante varios días de diciembre de 1817; fueron tantos que aún estaban allí el día 28, cuando se preparaban para un nuevo enfrentamiento en el hato de Belén, de acuerdo con afirmaciones del académico Oldman Botello en su libro San Pedro de El Calvario, Centro de Venezuela (San Juan de los Morros, 2011, p. 59). Esta noticia induce a sospechar posibles secuelas antipatrióticas que habrían quedado en El Calvario, aun en las primeras quincenas del año 1818, debidas a la larga permanencia realista, lo que habría influido en la imperiosa necesidad de contrarrestarlas mediante la ocupación del pueblo con el fin de defender la independencia, recuperarle la libertad a sus pobladores e invitarlos a regresar a sus casas para organizar el vecindario, conforme a palabras del Libertador escritas en El Sombrero, que ya fueron citadas.

            Debe decirse que esta sospecha no aclara la acción de guerra en el pueblo de El Calvario mencionada en la hoja de servicios militares de Hipólito Rondón, donde está registrada como un hecho de 1820 y no de 1818, en el cual Rondón participó a la orden del coronel Pedro Hernández, como fue dicho antes, y no del coronel Jacinto Lara. Sin embargo, es conveniente anotar que, al parecer, la orden dada por el Libertador al coronel Lara fue cumplida al día siguiente de su impartición, pues el “Día 18.- Se mandaron destacamentos de caballería a El Calvario…” tal como lo revela, sin detalles, el Diario de Operaciones del Ejército correspondiente al mes de febrero de 1818, incluido en las Memorias del general O’Leary  (Barcelona, 1981, t. 15, p. 613), lo cual es un estímulo para suponer que en uno de aquellos destacamentos de caballería quizás iba Hipólito Rondón al mando del coronel Pedro Hernández; esto es decir que la acción de El Calvario, referida en la hoja de servicios de Rondón, tal vez equivale realmente a la toma de ese pueblo ordenada por  Bolívar en 1818 y no a otro hecho que fue datado en 1820, máxime cuando la hoja de servicios que se comenta reseña la presencia de Rondón en la batalla de El Sombrero, a la orden del Libertador en 1818; además, es importante añadir que Rondón siempre fue de la caballería.  Por estas razones puede pensarse en que se trata de otra posible equivocación estampada en la hoja en comento.  

3ª.- No debe confundirse el pueblo de El Calvario, ubicado al noreste de Calabozo,  con la colina El Calvario, sita al oeste de Caracas, donde las fuerzas republicanas dirigidas por el general José Francisco Bermúdez fueron derrotadas por las tropas realistas al mando del coronel José Pereira, el 23 de junio de 1821 (DÁVILA: 1926, p. 36).  Eran días de la denominada Distracción sobre Caracas, cuando Rondón militaba en las tropas de Bermúdez, quien comandaba aquella actividad bélica ordenada por el Libertador para disminuir la concentración de fuerzas realistas en el campo de Carabobo, el 24 de junio de 1821 (RESTREPO: 1969, t. IV, p. 256, 257. DE MOSQUERA: 1983, pp. 339, 340). La asistencia de Rondón en estas acciones sobre la capital está registrada en su hoja de servicios, con lo cual se anulan supuestas confusiones con respecto al caso en estudio.

4ª.- Es obligatorio hacer una pregunta: ¿Quién era el coronel Pedro Hernández? La respuesta es difícil satisfacerla plenamente, porque son desconocidas las posibles informaciones relacionadas con este jefe que asistió a la acción de guerra en el pueblo de El Calvario, que ahora es motivo de investigación. Por esto es oportuno transcribir el aporte del Diccionario de Historia de Venezuela editado por la Fundación Polar (Caracas, 1997, t. 2, p. 681) sobre un independentista venezolano de nombre Pedro Hernández, de quien apenas dice que fue un “líder patriota ejecutado por el jefe realista Francisco Tomás Morales en la costa oriental del lago de Maracaibo” en diciembre de 1821, para referirse al padre del poeta, impresor y periodista Pedro Hernández Moreno, quien nació en Maracaibo, estado Zulia, el 30 de agosto de 1821 y falleció en Cúcuta, Colombia, el 18 de mayo de 1874, cuya madre era Asiscla Moreno. No ha sido posible confirmar que se trata del mismo personaje mencionado por Rondón. 

5ª.- El acreditado cronista de Maracay, profesor, periodista y académico Oldman Botello, a propósito de estar redactando una historia del estado Guárico, fue interrogado en Taguay, el domingo 13 de noviembre de 2016, por el autor de estos apuntes con respecto a ese hecho bélico en El Calvario y la factibilidad de que hubiese sido un combate. Su respuesta fue así: “No tengo ninguna información sobre lo que me dices. Debió ser un encuentro pequeño sin mayores consecuencias. En toda la bibliografía y documentación consultada para escribir la Historia del Guárico no apareció ese encuentro, si es que lo hubo.”

Conclusión

            Aun cuando las fuentes consultadas para realizar este trabajo no aportan noticias taxativas que sirvan para esclarecer  la acción de guerra acaecida en El Calvario, reseñada  en la hoja de servicios militares de Hipólito Rondón como ocurrida en 1820, es posible suponer que datarla en este año fue un equívoco con respecto a la ocupación de ese pueblo por orden del Libertador, impartida desde El Sombrero el 17 de febrero de 1818. Al parecer, aquel mandato fue ejecutado al día siguiente con comandos de caballería enviados también desde El Sombrero,  en uno de los cuales tal vez iba Hipólito Rondón al mando del coronel Pedro Hernández.  Esta conjetura tiene cierto grado de coherencia, porque Rondón era jinete e intervino en la batalla de El Sombrero a la orden del Libertador.
                                              
            No obstante, es de interés resaltar, en honor a la verdad histórica, que las informaciones recopiladas sobre este caso son insuficientes; no alcanzan para evidenciar que la acción bélica registrada en la hoja de servicios militares de Hipólito Rondón está relacionada con la ocupación de El Calvario en 1818 ordenada por Bolívar. Esto significa que la averiguación debe continuar, pues se trata de un asunto desconocido que incita a investigarlo plenamente para el enriquecimiento de la historia del Guárico y en particular de la parroquia El Calvario del municipio Miranda; aunque esta labor requiere de la participación de todos los interesados, porque la investigación histórica no es exclusividad de alguien, como lo dijo el académico José Antonio De Armas Chitty cuando afirmó con razón que “…jamás he creído que la historia es monopolio de una persona…”  en la misma carta enviada al señor Lorenzo Rubín Zamora, director del periódico Región, editado en Valle de la Pascua el 30 de noviembre de 1966, que fue comentada en el primer párrafo de esta exposición(1).

______________
(1) Nota. Este trabajo fue leído en el XI Encuentro de Cronistas e Historiadores de Venezuela en Calabozo, municipio Sebastián Francisco de Miranda, estado Guárico. Fue escrito especialmente para ese acto que tuvo lugar el sábado 30 de septiembre de 2017, en el Salón Belluno del Hotel Plaza Real de esa ciudad llanera.

FUENTES
  
I.- Documentales

            ARCHIVO GENERAL DE LA NACIÓN (A.G.N.). Caracas.


II.- Bibliográficas

            BOTELLO, Oldman. San Pedro de El Calvario, Centro de Venezuela. San Juan de los   Morros. Sistema Nacional de Imprentas del Estado Guárico, Fundación Editorial el          perro y la rana, Red Nacional de Escritores y Escritoras Socialistas de Venezuela,            Colección José Antonio de Armas Chitty;  2011.

            DÁVILA, Vicente. Acciones de guerra en Venezuela durante su Independencia.         Caracas. Tipografía Americana; 1926.

            DE ARMAS CHITTY, J.A. Historia del Estado Guárico. Caracas. Ediciones de la   Presidencia de la República; 1982.
            DE ARMAS CHITTY, J.A. Historia del Guárico (1807-1974). San Juan de los Morros.       Impreso en los Talleres de Gráficas Los Morros, t. II; 1978.

            DE MOSQUERA, Tomás Cipriano. Memorias sobre la vida del general Simón   Bolívar. Caracas. Ediciones de la Presidencia de la República, cuarta edición, vol.   182; 1983.

            Diccionario de Historia de Venezuela. Caracas. Fundación Polar, segunda edición,      t. 2;  1997.

            Memorias del General O’leary. Barcelona, España. Ministerio de la Defensa de           Venezuela, t. 15, 16; 1981.

            RESTREPO, José Manuel. Historia de la Revolución de Colombia. Medellín,      Colombia. Editorial Bedout, t. III, IV; 1969.

            RODRÍGUEZ, Adolfo. El estado Guárico: Orígenes, mundo y gente. San Juan de los      Morros. Comisión Regional Conmemorativa del V Centenario del  Encuentro de Dos       Mundos del Estado Guárico; 1994.

            RODRÍGUEZ, Adolfo. Mural de los pueblos del Guárico. San Juan de los Morros.          Asociación Civil Editorial Guárico, vol. 41; 2008.


III.- Hemerográficas

            BOTELLO, Oldman. “Un prócer ignorado”. Columna: Curucuteando el arcón.  el            siglo. Año XVIII - Nº 6.038. Maracay, domingo 7 de octubre de 1990, p. A-2.

            DE ARMAS CHITTY, José Antonio. “Por los orígenes de Zaraza”. Región. Director:          Lorenzo Rubín Zamora. Año III – Nº 44. Valle de la Pascua, 30 de noviembre de 1966, p. 2

            IRIBARREN CÉLIS, Lino. “El Prócer Guariqueño Hipólito Rondón”. Columna: Atisbos       de la Hora. El Universal. Año LIII – Nº 18.950. Caracas, martes 6 de marzo de 1962,     p. 4.


IV.- Información oral


            BOTELLO, Oldman. Taguay, domingo 13 de noviembre de 2016.

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