Nacido en San Lorenzo de la
Parrilla, España en 1574. Fray Pedro Simón fue un religioso franciscano cuya
llegada al Nuevo Reino de Granada en 1604 marcó el inicio de una labor
intelectual sin precedentes. Su formación académica como profesor de artes y
teología en el convento de San Francisco de Bogotá le otorgó las herramientas
críticas necesarias para emprender la escritura de su gran crónica. Como
Provincial de su orden, recorrió vastas extensiones del territorio, lo que le
permitió contrastar la documentación oficial con la realidad geográfica y los
testimonios de los habitantes.
El estilo de Simón es un reflejo fiel de su
tiempo: barroco, erudito y providencialista. Su prosa está imbuida de un
profundo humanismo, utilizando citas latinas y referencias clásicas que elevan
el relato histórico a una categoría literaria y moral. Para el autor, la
historia es el escenario de la voluntad divina, donde la corona española actúa
como un instrumento para la expansión de la fe. Sin embargo, su método no carece
de rigor; Simón implementó un enfoque crítico, contrastando fuentes escritas con
tradiciones orales indígenas, lo que le permitió denunciar los excesos cometidos
contra los nativos, manteniendo siempre una postura moral fundamentada en la
justicia cristiana.
Para profundizar en el estilo historiográfico de Fray Pedro
Simón, es necesario entender su obra no solo como un registro de eventos, sino
como una pieza compleja que equilibra la fe, la erudición académica y una
naciente metodología crítica. A continuación, se detallan los pilares de su
estilo:
1.- El Providencialismo como Motor de la Historia: para Fray Pedro
Simón, la historia no es un conjunto de hechos fortuitos, sino el despliegue de
la “voluntad de Dios” en la tierra. Este enfoque providencialista impregna toda
su narrativa: la llegada de los españoles y la caída de los imperios indígenas
se interpretan como parte de un plan divino para la expansión del catolicismo.
Sin embargo, este misticismo no le impide ser riguroso con los datos;
simplemente utiliza la teología como el marco interpretativo de la realidad.
2.-
Erudición Barroca y Humanismo: su formación como profesor de artes y teología en
Bogotá se refleja en una prosa densa y sumamente culta. El estilo de Simón es
puramente barroco, caracterizado por: • Intertextualidad: El uso constante de
citas en latín y alusiones a autores de la antigüedad clásica (como Plinio o
Séneca) para validar sus argumentos. • Retórica: Una estructura narrativa que
busca no solo informar, sino conmover y convencer al lector de la trascendencia
moral de lo que está relatando.
3.- Un Método Crítico de Fuentes Vivas: a
diferencia de otros cronistas que se limitaban a compilar textos anteriores,
Simón introdujo un método muy avanzado para su época conformado por dos haceres
investigativos, son lo que hoy denominamos: La investigación de Campo, aprovecha
sus viajes como Provincial para recopilar tradiciones orales indígenas y
testimonios directos de los conquistadores y sus descendientes. El contraste de
documentos, enfrenta las versiones oficiales de las crónicas previas con la
realidad observada y los relatos de los testigos, buscando una verdad más
equilibrada.
4.- La Sensibilidad Etnográfica y Naturalista: Simón destaca por
una curiosidad que hoy llamaríamos científica. Sus escritos no se limitan a las
batallas, sino que se detienen en descripciones minuciosas de la flora, la fauna
y las costumbres nativas. Este interés enciclopédico lo convierte en uno de los
primeros naturalistas del Nuevo Reino de Granada, documentando el mundo
americano con una precisión que iba más allá del interés militar o religioso.
5.- La Dimensión Ética y la Crítica al Poder: aunque era un leal súbdito de la
Corona, su estilo no es complaciente. Su crítica moral es una de las partes más
potentes de su historiografía: denuncia de la crueldad. Utilizó su pluma para
señalar los abusos y excesos cometidos por los conquistadores contra los pueblos
indígenas. El Argumento Cristiano: su crítica no era política, sino moral;
argumentaba que la violencia innecesaria contradecía el propósito evangelizador
de la conquista y, por tanto, era un pecado que empañaba la misión española.
Este estilo integral convierte a sus “Noticias Historiales” en una fuente
indispensable, ya que ofrece una visión tridimensional del siglo XVII: el hecho
histórico, la interpretación divina y la realidad humana y natural.
Un aspecto
fascinante de su obra es la descripción detallada del crecimiento físico de las
ciudades coloniales. En sus relatos, es posible detectar la evolución de los
sistemas constructivos. Simón describe las fundaciones iniciales como
estructuras efímeras de bahareque y paja, materiales nativos que, aunque
accesibles, resultaban peligrosos ante los incendios recurrentes.
Con el paso
del tiempo, el cronista registra la transición hacia materiales más sólidos y
nobles como la tapia pisada, el ladrillo y la teja de barro, elementos que
simbolizaban la estabilidad del orden colonial. Además, su obra destaca la
importancia de la traza en damero (cuadrícula), modelo que organizaba no solo el
espacio, sino también la jerarquía social alrededor de la plaza central. En las
zonas costeras, Simón hace especial énfasis en la arquitectura defensiva,
describiendo baluartes y fortificaciones de cal y canto diseñadas para repeler
los ataques externos, demostrando así el valor estratégico del control
territorial.
La obra de Fray Pedro Simón es fundamental para comprender la
génesis de la identidad mestiza en el Nuevo Reino de Granada. Su capacidad para
integrar la biografía de los conquistadores, el análisis moral de la
colonización y la descripción física de las ciudades en formación lo sitúa como
un historiador integral. Su legado no es solo una crónica de conquistas, sino un
mapa detallado de la transformación de un continente a través de su pensamiento,
sus letras y sus muros.
Bibliografía
Simón, Fray Pedro (1882) Noticias
historiales de las conquistas de tierra firme en las Indias Occidentales”, I
parte. Bogotá, Imprenta de Medardo Rivas.

1 comentario:
Agradecido por las orientaciones oportunas del prof Jeroh Montilla
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