domingo, 14 de febrero de 2010

El PADRE CHACÍN EN ORITUCO

Carlos A. López Garcés

Cronista de Altagracia de Orituco

Municipio José Tadeo Monagas

Estado Guárico



El centenario del Padre Chacín es una ocasión propicia para recordar su estancia en Altagracia de Orituco, adonde llegó en 1948(1), cuando ya contaba treinta y ocho años de edad, procedente de Valera, estado Trujillo, donde ejerció la docencia(2). Nació el 9 de febrero de 1910, en Sabana de Mendoza, municipio Sucre de la entidad trujillana(3). Rafael Ángel Chacín Soto era su nombre completo, tenía el rango eclesiástico de monseñor y era doctor en Filosofía, cuyo título obtuvo con la tesis La Escuela Confesional, que fue publicada por la Tipografía Vaticana(4).

El Padre Chacín tenía una personalidad imponente e impactante, quizás favorecida por ser un hombre alto, de contextura fuerte, de mirada aguda y penetrante, de voz grave y atronadora y, sobre todo, por su perseverancia, sus conversaciones ilustrativas, orientadoras y convincentes, su capacidad organizativa, su puntualidad, su inquebrantable voluntad para actuar con decisión y, muy especialmente, su estricta disciplina, que lo identificaba más con una vocación castrense que sacerdotal.

Se ganó el respeto, el aprecio y la admiración de las comunidades orituquenses, aunque no faltaba alguien que pretendiera desprestigiarlo con comentarios denigrantes, los cuales fueron superados gracias al público, notorio y productivo carácter polifacético de Chacín Soto, quien era filósofo, docente, escritor, deportista, orador, músico, compositor, luchador social, crítico, etcétera(5), y cuyas huellas fructíferas en el Orituco pueden ser resumidas en cinco áreas de acción:


1.- Eclesiástica


Ejerció el sacerdocio como cura auxiliar de los párrocos Alberto Laya, primero, y Arístides Ruiz, después, en la parroquia Nuestra Señora de Altagracia(6). Era común verlo oficiando la misa, predicando el evangelio desde el púlpito, administrando el bautismo y el matrimonio o cumpliendo otro oficio religioso, en Altagracia de Orituco y en otras localidades orituqueñas, con esmerada organización.

Acostumbraba motivar la presencia de grupos muy numerosos de jóvenes en misa y de niños y niñas en las jornadas de catecismo, mediante la realización de rifas entre la juventud y la chiquillería asistentes, las cuales optaban a ganarse la entrada para ver una película en el Cine Ayacucho o en el Teatro Libertador, hoy desaparecidos(7). No era extraño que el cura Chacín aumentara de pronto la tonalidad de su voz atronadora en esas clases de catecismo, que impartía acompañado de alguna catequista, para estimular a los presentes a cantar con más entusiasmo el Ave María u otro cántico cuando lo hacían desanimadamente.

Tenía un genio muy temperamental, tanto que lo impulsaba a actuar con severidad en ciertos casos, como la vez que un ciudadano le solicitó hacer un bautizo en la hora no prevista, por lo que el sacerdote le informó que debía ajustarse al horario, pero el padrino solicitante insistió en reclamar atención y le respondió groseramente que para qué estaba de cura, causándole tal molestia al Padre Chacín que éste le propinó un fuerte golpe en la boca al solicitante, catalogándolo de irrespetuoso(8). En otra oportunidad, un poblador gracitano respetado y temido, con ascendencia política, poder económico y fama de guapo, dijo a manera de chanza que había llegado la Virgen de Coñomoto, cuando trasladaron en peregrinación a la Virgen de Coromoto hasta Altagracia de Orituco; el Padre Chacín supo de aquel comentario soez, por lo que enfrentó al comentarista, retándolo y reprendiéndolo severamente por abusador, grosero e irrespetuoso, en el bar de don Luis Montero, cruce de las calles Bolívar y Rondón, donde lo encontró cuando fue a buscarlo a dos cuadras de la Casa Parroquial(9). Un buen día descubrió que uno de los monaguillos había escondido sendos fuertes dentro de los zapatos que portaba, los cuales había tomado indebidamente de la limosna dominical, por lo que el cura Chacín obligó a los monaguillos a usar alpargatas en sustitución de los zapatos(10).


2.- Docente


Fue profesor del Liceo Ramón Buenahora en diferentes asignaturas, que impartió con amplio sentido humanístico y excelente dominio pedagógico: Castellano y Literatura, Latín y Raíces Griegas, Historia, Filosofía, Francés, Matemática, etcétera(11). Fue un purista de la lengua castellana(12). Sus exalumnos gracitanos lo recuerdan con agrado por su capacidad intelectual y su empatía con los estudiantes, lo que explica la influencia de las lecciones que dejó en ellos(13). Es pertinente repetir una opinión acerca del Padre Chacín, emitida por el poeta y crítico Juan Calzadilla, uno de aquellos exdiscípulos buenahoristas:

“Otro personaje de la época, que recuerdo con cariño, era el cura Rafael Chacín, vicario de la iglesia de Altagracia y jugador de béisbol, que por fortuna aceptó dar la clase de Literatura Venezolana en el Cuarto Año. Sobre su personalidad expansiva y enérgica circulaban en el pueblo comentarios perversos, pero más allá de esto el cura Chacín era un hombre encantador, mundano y no muy devoto, yo creo; estaba familiarizado con la literatura venezolana y se ufanaba de conocer personalmente a su paisano Mario Briceño Iragorri; había leído de primera mano (no en los manuales al uso como se estila ahora) las obras de prosistas y poetas como Uslar Pietri, Pocaterra, Pérez Bonalde, Lazo Martí, entre otros autores, cuyas publicaciones eran difíciles de conseguir en el pueblo y a cuya lectura teníamos acceso consultando los libros de propiedad del cura Chacín, pues el liceo no contaba con una biblioteca. Finalmente, estimulado por el director Blas Loreto Loreto, a Chacín le dio por hacerse cronista y historiador de Altagracia de Orituco y no paraba en consultar los archivos de la Iglesia y la prefectura para redactar los ensayos que le publicaba Blas Loreto Loreto en su periódico.

Mucho discutíamos con el cura Chacín sobre poesía de vanguardia, de la cual, si no fue comprensivo, al menos resultaba un tolerante divulgador, un tanto desconfiado y medianamente informado de las corrientes que comenzaban a ponerse de moda.”(14)

El Padre Chacín escribió el Himno del Liceo Ramón Buenahora(15) cuya letra anda dispersa en la mente de algunos exestudiantes, de la cual es oportuno extraer el recuerdo del coro y la primera estrofa, que dicen así:

Coro

Estudiantes, los sueños en alto,

la mirada tendida hacia Dios;

vamos firmes, serenos, gozosos

de los altos laureles en pos.

I

Somos hoy las minúsculas alas

de algún ave al ras del peñol;

la esperanza y la fe que llevamos

llegaremos mañana hasta el sol.(16)

Acostumbraba a declamarles a sus alumnos la siguiente cuarteta de contenido orientador:

“No es el dolor el gaje de la vida

ni su único fin es el placer,

sino la acción, a fin de que el mañana

nos encuentre más lejos que el ayer.”(17)


3.- Historiográfica


Aprovechó su permanencia en Altagracia de Orituco para investigarle sus orígenes, estudiando con rigurosa meticulosidad documentos respectivos y otras fuentes. Los resultados de estas investigaciones fueron publicados, parcialmente, en la sección Papeles y Voces de Ayer, que mantuvo en el periódico gracitano Alborada, cuyo director fue el profesor Blas Loreto Loreto en los años 1950-1951, y la cual contiene argumentos suficientes y confiables para considerar al Padre Chacín como precursor de la historiografía crítica altagraciana. Aportó razonamientos documentados para refutar la teoría del incendio del pueblo San Miguel del Rosario y su posterior refundación como Altagracia de Orituco, planteada y defendida por el presbítero Baldomero Rauseo y otros católicos; demostró que este pueblo no era una simple transformación de aquél(18). Además, Chacín Soto redactó unas Breves noticias de San Rafael de Orituco, que es un trabajo mecanográfico hecho en 1972, referente a los curas de esa población y donde plantea una tesis acerca de la fundación sanrafaelina(19).

Practicaba excursiones arqueológicas con el objeto de recolectar evidencias para estudiar el pasado primitivo orituqueño, como las realizadas con alumnos del Liceo Ramón Buenahora a las vecindades de la quebrada Tinapuí y al sitio Agua Libre, en las cercanías de Altagracia de Orituco, la hecha al vecindario Los Negros, en las proximidades de Lezama, y las efectuadas al caserío Tamanaco, en las cuales recolectó tiestos, collares, hachas líticas, utensilios de piedras labradas, huesos, una estatuilla y otros restos de culturas aborígenes(20).


4.- Deportiva


Destacó como promotor deportivo. Fundó dos equipos de béisbol para estimular esta disciplina entre las nuevas generaciones: uno fue Caribes, integrado por adolescentes y cuya consigna era “Ana Karina Rote“, una expresión aborigen que significa “solo nosotros somos hombres”; el otro fue Alacranes, cuyos integrantes eran niños(21).

Es conveniente resaltar que organizó un campeonato de béisbol con muchachos de diez a trece años de edad y la participación de los equipos Caribes, Buitres y Águilas, coordinados por F. García, Oscar Martínez y el propio cura Chacín, quien dirigía a los más pequeños. La gente acudía al béisbol, como se acostumbraba nombrar al mismo campo de pelota, para disfrutar aquellos encuentros deportivos y ”…a divertirse viendo al espigado y musculoso sacerdote con sotana y todo dar batazos, correr y ordenar jugadas a los muchachos aprendices del popular deporte”(22). Era frecuente verlo en estas actividades, las que disfrutaba plenamente sin despojarse la sotana, la cual se arremangaba para correr, causando risa en los presentes, porque entonces los curas no andaban públicamente sin ese hábito sacerdotal.

En cierta ocasión, cuando ejercitaba el bateo, sintió lesionada su autoestima deportiva, pues oyó que le gritaron fuerte y despectivamente: ¡Ese cura no batea! Era una de las cortesanas del mabí (especie de burdel) que Eustoquio Seijas había instalado enfrente del estadio, en Saladillo; inmediatamente, el cura acordó con el joven pitcher Pedro Núñez para que le lanzara fácil la pelota, lo cual le sirvió al Padre Chacín para batearla de jonrón, ratificar su orgullo deportivo y sorprender a la mujerzuela del grito profanador(23).

Impulsó los encuentros beisbolísticos con clubes organizados en otras categorías con peloteros de mayor edad, entre los cuales destacaban las novenas Chapaiguana, Venezuela y Los Viejitos de Altagracia de Orituco y las de San Rafael y Lezama. El Padre Chacín tenía experiencia en estos menesteres; en Valera había organizado el equipo Diablos Rojos, cuyo nombre llama la atención por ser un religioso su creador(24).

Planteó insistentemente la necesidad de conseguir un terreno apropiado para practicar deportes, porque el que hubo en Saladillo con esa finalidad, en el oeste altagraciano, fue utilizado para edificar una estación de servicio de gasolina. Sin embargo, había uno disponible donde se formaba durante la estación de lluvias la llamada Laguna de Banezca y sus alrededores, ubicado en el mismo Saladillo, en la margen derecha del Canal de Malariología hasta donde ahora está la estación de servicio de gasolina La Palma. Tanta fue la perseverancia del padre Chacín que aprovechó ocasionalmente la visita del Ministro de Relaciones Interiores a Altagracia de Orituco para exponerle el caso. Es desconocido el resultado de ese planteamiento; no obstante, el terreno fue destinado definitivamente para fines deportivos, gracias a la indoblegable tenacidad del Padre Chacín, quien, en la opinión de algunos gracitanos, es merecedor de ser el epónimo del estadio que fue construido allí en la octava década del siglo XX(25).

El dinamismo deportivo de aquel sacerdote se extendía a otras disciplinas, especialmente con la participación de jóvenes buenahoristas, entre quienes promovió el voleibol, basquetbol, fútbol, lanzamiento de jabalina, etcétera, para lo cual llevó los implementos necesarios de Caracas a Altagracia de Orituco(26). Además, dotó al Chapaiguana con utensilios de béisbol nuevos, que logró conseguir con un amigo propietario de un equipo profesional en la capital de la República de apellido Yánez, a quien apodaban Yanecito(27). Organizaba campeonatos para mantener el deportismo en otras especialidades, como aquel de voleibol reseñado por Alborada Nº 7, de fecha 16 de abril de 1950, en el cual resultó triunfador el club Titanes, por lo que el capitán y la madrina del equipo, Víctor Soto y Lilia Pérez, respectivamente, recibieron la copa de campeones obsequiada por el Padre Chacín, quien, como Presidente de la Junta de Deportes de Altagracia y con palabras alusivas a la historia deportiva gracitana, clausuró el acto realizado en la sede de la emisora La Voz de Orituco, a propósito de esa premiación(28).

Es factible afirmar que el Padre Chacín aprovechó el deporte para captar nuevos fieles, sobre todo niños y jóvenes, e incorporarlos a las actividades de la Iglesia(29).


5.- Política


Vivió prácticamente confinado por razones políticas en Altagracia de Orituco, por ser adversario del régimen dictatorial establecido con el derrocamiento de Rómulo Gallegos en noviembre de 1948.

Estaba identificado con la socialdemocracia que propugnaba el partido Acción Democrática. Fue visto promoviendo subliminalmente la candidatura de Jóvito Villalba, propuesta por su partido Unión Republicana Democrática (URD) en las elecciones para Diputados de la Asamblea Nacional Constituyente, celebradas el 30 de noviembre de 1952. El Padre Chacín se paseaba por los centros electorales portando un papel amarillo en la boca(30) o dejándose ver una franela amarilla debajo de la sotana, que desabotonaba en los primeros ojales con ese propósito electoral(31); así insinuaba el voto con la tarjeta del color representativo del partido Unión Republicana Democrática (URD)(32), el cual ganó abrumadoramente aquellas elecciones, con el apoyo de Acción Democrática (AD) y del Partido Comunista de Venezuela (PCV), organizaciones políticas que actuaban en la clandestinidad. El resultado fue desconocido por la Junta de Gobierno. El 2 de diciembre de 1952 fue consumado el golpe con el cual se inició la dictadura militar presidida por Marcos Pérez Jiménez, hasta el 23 de enero de 1958 cuando fue derrocada(33).

La postura política del Padre Chacín lo convirtió en un personaje desagradable para el perezjimenato, lo cual fue determinante para que lo transfirieran de Altagracia de Orituco a La Unión de Barinas, en el estado Barinas, mediante acuerdo del gobierno con el Obispo de la Diócesis de Calabozo, monseñor Antonio Ignacio Camargo, quizás en 1953(34). Posteriormente fue trasladado a Valle de la Pascua, ciudad guariqueña que hizo suya(35), donde vivió durante muchos años hasta la hora de su muerte, ocurrida el 19 de abril de 1993, a los 83 años de edad. Fue enterrado en la Catedral Nuestra Señora de la Candelaria, en atención a su expresa solicitud(36).


REFERENCIAS Y NOTAS


(1) MARTÍNEZ, Oscar: Veinte años en la vida de un pueblo…, 2001, p. 47.

(2) NUÑEZ, Pedro: Conversación, 2010.

(3) HERNANDEZ: “El Padre Chacín, un educador humanista”, 2010, p. 1.

(4) HERNÁNDEZ: Aportes históricos para una biografía de monseñor Rafael Ángel Chacín Soto, 2008, p. 1. RUBÍN ZAMORA: Diccionario biográfico, cultural del estado Guárico, 1974, p. 77.

(5) RUBÍN ZAMORA: op. cit., 1974, pp. 76, 77.

(6) MEJÍAS D.: Altagracia de Orituco: 300 años de un pueblo, 1976, p.16.

(7) NUÑEZ, Pedro; NUÑEZ, Freddy: Conversaciones, 2010.

(8) NUÑEZ, Pedro: Conversación, 2010.

(9) AROCHA ROJAS: Conversación, 2010.

(10) GIRÓN: Conversación, 2010.

Observación: fuerte y cachete eran los nombres populares de una moneda de plata equivalente a cinco bolívares, que circuló legalmente en Venezuela hasta la octava década del siglo XX.

(11) D’SUZE G.; NUÑEZ, Pedro; NUÑEZ, Freddy; RAMÍREZ: Conversaciones, 2010.

(12) NUÑEZ, Pedro: Conversación, 2010.

(13) D’SUZE G.; NUÑEZ, Pedro; NUÑEZ, Freddy; RAMÍREZ: Conversaciones, 2010.

(14) MENDOZA: La Voz de Orituco. Año 3. Nº 30. Altagracia de Orituco, 22 de enero de 2010, p. 6.

Observación: Juan Calzadilla Álvarez nació en Altagracia de Orituco en 1931. Cursó primaria en la Escuela Federal Ángel Moreno y bachillerato en el Colegio Federa y Liceo Ramón Buenahora de su pueblo natal. Fue activista político contra el perezjimenato como militante de la Juventud Comunista. Realizó estudios de Filosofía, en la Facultad de Humanidades de la Universidad Central de Venezuela, Caracas. Ganó el premio del Festival Nacional de Poesía de la Juventud, con su poema La Torre de los pájaros, que fue editado por el Ateneo de Valencia en 1955. Poeta y crítico de arte de trascendencia internacional. Autor de varios libros.

(15) MARTÍNEZ, Oscar: op. cit., 2001, p. 48.

(16) D’Suze G.: Conversaciones, 2010.

(17) IBIDEM.

(18) LORETO LORETO: Alborada, 2009, pp. 35 a 68. RAUSEO. Luz y Vida. Altagracia de Orituco, octubre de 1927, p. 7.

(19) CHACÍN SOTO: “Breves noticias de San Rafael de Orituco”, 1972.

(20) D’Suze G., CORONADO; GIRÓN: Conversaciones, 2010

Observación: el Padre Chacín visitó en varias ocasiones al vecindario Tamanaco, ubicado a cincuenta kilómetros al este franco de Altagracia de Orituco, y logró recolectar diversas muestras de culturas aborígenes, según información transmitida a Iván Coronado por el propio cura Chacín, en conversaciones sostenidas con él en Valle de la Pascua, estado Guárico.

(21) NUÑEZ, Pedro: Conversación, 2010.

(22) MARTÍNEZ, Oscar: op. cit., 2001, p. 47.

(23) NUÑEZ, Pedro: Conversación, 2010.

(24) D’SUZE G.; NUÑEZ, Pedro; RAMÍREZ: Conversaciones, 2010.

(25) IBIDEM.

Observación: Ángel Santiago González (1902-1925) fue el nombre dado al estadio de Saladillo en Altagracia de Orituco, mediante Decreto Nº 1, de fecha 12 de febrero de 1974, emitido por Alejandro Rodríguez Guzmán, Gobernador del Estado Guárico, al considerar el don polifacético de este joven gracitano, fallecido en Caracas a los 23 años de edad, quien era telegrafista y practicaba diversas disciplinas deportivas (béisbol, boxeo, equitación, esgrima, ciclismo, fisiculturismo, excursionismo y cinegética), además de ser amante de las letras, vasto cultor de la poesía y articulista de periódicos de Altagracia de Orituco y Valle de la Pascua, según informaciones publicadas en el folleto Ángel Santiago González, escrito por el telegrafista, poeta y cronista José Francisco Martínez Armas, quien sugirió este epónimo a su amigo gobernante.

(26) LORETO LORETO: op. cit., p. 203.

(27) NUÑEZ, Pedro: Conversación, 2010.

(28) LORETO LORETO: op. cit., pp. 249, 250

(29) NUÑEZ, Freddy: Conversación, 2010.

(30) IBIDEM.

(31) RAMÍREZ: Conversación, 2010.

(32) NUÑEZ, Freddy; RAMÍREZ: Conversaciones, 2010.

(33) ARIAS AMARO: Lecciones de Historia Moderna y Contemporánea de Venezuela, sin año de edición, pp. 181 a 186.

34) NUÑEZ, Freddy: Conversación, 2010.

(35) IBIDEM.

(36) HERNÁNDEZ: Aportes históricos para una biografía de monseñor Rafael Ángel Chacín Soto, 2008, p. 1


FUENTES


I.- Bibliográficas


ARIAS AMARO, Alberto. Lecciones de Historia Moderna y Contemporánea de Venezuela. Caracas. Editorial Romor, C.A., sin año de edición.

LORETO LORETO, Blas. Alborada: pie de luz para medio siglo. Caracas. Edición de la Alcaldía del Municipio José Tadeo Monagas del Estado Guárico, 2009.

MARTÍNEZ, José Francisco. Ángel Santiago González. Caracas. Impreso por Miguel Ángel García e Hijo, 1974.

MARTÍNEZ, José Francisco. El Grupo Escolar José Ramón Camejo de Altagracia de Orituco. Caracas. Sin datos de editor, 1976.

MARTÍNEZ, Oscar. Veinte años en la vida de un pueblo (1940-1960). Remembranzas de Altagracia de Orituco. Caracas. Fondo Editorial Tropykos, 2001.

MEJÍAS D., Manuel. Altagracia de Orituco: 300 años de un pueblo. Sin datos de editor, 1976.

RODRÍGUEZ, Adolfo. El Estado Guárico: orígenes, mundo y gente. San Juan de los Morros. Comisión Regional Conmemorativa del V Centenario del Encuentro de Dos Mundos. 1994.

RUBÍN ZAMORA, Lorenzo. Diccionario biográfico, cultural del estado Guárico. Caracas. Edición del autor. Impreso por Gráficas Herpa, 1974.


II.- Hemerográficas


CHACÍN SOTO, Rafael. “Breves noticias de San Rafael de Orituco”. Sin datos, 1972. (Trabajo mecanográfico ).

HERNÁNDEZ GONZÁLEZ, Felipe. Aportes históricos para una biografía de monseñor Rafael Ángel Chacín Soto. Coloquio de Historia de Venezuela en Homenaje a la Historiadora Irma Mendoza. San Juan de los Morros, 11 de julio 2008.

HERNÁNDEZ GONZÁLEZ, Felipe. “El Padre Chacín, un educador humanista”. Valle de la Pascua, 17 de enero de 2010. (Hojas sueltas inéditas)

MENDOZA, Néstor. “Memoria del retorno al pueblo natal. Una entrevista a Juan Calzadilla”. La Voz de Orituco. Año 3. Nº 30. Director-Editor: Ramón Alberto Mirabal Zapata (Beto). Sección: Pico-tuerto. Altagracia de Orituco, 22 de enero de 2010, p. 6.

RAUSEO, Baldomero. “Breve historial”. Luz y Vida. Altagracia de Orituco, octubre de 1927, p. 7. (Única edición)


III.- Informaciones orales


Conversaciones con:

AROCHA ROJAS, Pablo. Altagracia de Orituco, lunes 25 de enero de 2010.

CORONADO, Iván. Altagracia de Orituco, martes 9 de febrero de 2010.

D’SUZE G., Luis. Altagracia de Orituco, lunes 25 de enero y martes 9 de febrero de 2010.

GIRÓN, Julio. Altagracia de Orituco, viernes 12 de febrero de 2010.

NUÑEZ, Freddy. Altagracia de Orituco, domingo 31 de enero de 2010.

NUÑEZ, Pedro. Altagracia de Orituco, domingo 31 de enero de 2010.

RAMÍREZ, Francisco. Altagracia de Orituco, lunes 25 de enero de 2010.


APÉNDICE



Fotografía que muestra un grupo de profesores y alumnos del Liceo Ramón Buenahora de Altagracia de Orituco, tomada quizás en 1949-1950, cuando ese centro educativo estaba ubicado en la calle Ilustres Próceres, entre la Gil Pulido y la Santiago Gil, en la casa que ahora ocupan la Fundación Dr. Pedro María Arévalo Cedeño y la Biblioteca Adolfo Antonio Machado.

Aparecen sentados, de izquierda a derecha, los profesores Blas Loreto Loreto, Mirtila Prat de Bonet, José Ramón Carballo y Rafael Chacín Soto (Padre Chacín) y de pie, en el mismo orden, los estudiantes Sixto Rosa Romero, Carmen Susana Toro Alayón, Fortunato Rosa Arévalo, Luis Guglieta Armas, Mercedes Fernández, Antonio Marruz, Josefina Quintana, Irma Bello y Rafael Camacho Santaella.

(Comentario de Carlos A. López Garcés. Altagracia de Orituco, sábado 6 de febrero de 2010)

miércoles, 10 de febrero de 2010

250 AÑOS DE TUCUPIDO

Degnis Romero

Mailto: degnis.romero@hotmail.com


Se les participa a propios y extraños que el próximo 5 de mayo de 2010 se cumple el primer cuarto de siglo de la fundación del pueblo de Tucupido, capital del Municipio José Félix Ribas del Estado Guárico en Venezuela.

Esta iniciativa se toma en virtud de la preocupación que genera el saber que hasta el momento de emitir la presente proclama (a menos de tres meses del suceso), no aparece publicación alguna en Internet (el contemporáneo Tinaquillo lo hizo en: Las noticias de Cojedes) donde se haga referencia a los actos programados para celebrar la magna fecha.

Arco de Bienvenida a Tucupido “El Granero del Guárico” en el facebook Tucupidenses

Se conoce, de buena fuente, que la Alcaldía adelanta actividades conmemorativas de acuerdo a lo dicho durante el desarrollo del “I Encuentro de Historiadores y Cronistas”, homenaje a Fernando El Vate Aular, los días 11 y 12 de Junio de 2009. Sin embargo, exhortamos a que el programa oficial sea dado a conocer con suficiente antelación para que los interesados en asistir puedan realizar su planificación. Esperamos, Dios mediante, reencontrarnos con muchos paisanos, en particular con “El Vate” (cuasi-centenario) para que firme el ejemplar de “Remansos”, su libro de poemas que amablemente obsequió y del cual se reproduce este verso:

Es de la selva atalaya,

Cerro de Juana Correa.

Indios le abrieron sendero

Hacia do relampaguea

Con sus garzas Tamanaco

Tiempos bellos de la aldea.

Ante tal situación, y como pitiyanqui poco creativo, se promueve la realización del concurso "Montarascales Áidol". Se toma la batuta, como escaut, para realizar la búsqueda de candidato(a)s interesado(a)s en participar en tan fastuoso evento a llevarse a cabo en el marco de la gran celebración.

Se comisiona a la ascendencia vallepascuense de Mayré Martínez (los pipas), para convencerla de integrar el jurado con Alí Landaeta y El Rastrillo-Rosquillo. Se anexa la pista para grabar la voz cantante y devolverla antes del último día de febrero, de esta forma se efectuará el necesario descarte de todo(a) cantamaluco y se anunciarán los diez finalistas: http://www.youtube.com/watch?v=vkK2a9KweAs&feature=r elated. Favor enviar la grabación en mp3 al correo Up Supra.

Ahora más serios: Han transcurrido veinticinco décadas desde cuando por allá en 1760 fue puesto en marcha por el fraile Árdales, período que sugiere una comunidad joven y que ha significado para los pobladores intensa travesía por escenarios variopintos a lo largo de unas diez generaciones.

No se abordan aquí temas álgidos como el balance existencial ni la situación actual o los retos relacionados; sin embargo, se aprovecha la oportunidad para hacer un llamado a la autoridad local para que demuestre sus capacidades a objeto de sacudir los cimientos aletargados de la colectividad, permitiendo impulsar una oleada de desarrollo y progreso a largo plazo en aras del bienestar de los habitantes. Rescatar lo mejor de nuestras tradiciones, colaborar a darle máxima difusión en un mundo globalizado y avanzar en un esquema de oportunidades de empleo digno y productivo, combinado con la instalación de una sólida infraestructura en salud, educación y cultura. Nuestro pueblo lo merece y lo exige. Estas acciones impulsarán la transformación hacia una localidad moderna, pujante y vibrante, permitiendo fortalecer y expandir sus capacidades agropecuarias, abriendo campo al desarrollo de necesarias actividades industriales.

La diferencia entre ser recordado con beneplácito o quedar en el basurero de la historia estará entre atender o no a esas gentes que según Ramón J. Velásquez: libran a diario la batalla del trabajo bajo soles inclementes, desamparados de Dios y olvidados de los poderosos, alegres en su soledad, duros frente a la adversidad, prójimos del prójimo y enemigos sin dobleces. (Contestación a De Armas Chitty en la ANH).

En otro orden de ideas: Llevamos arraigada en nuestro ADN una profunda pasión por la llaneridad. Somos llaneros por los cuatro costados y orgullosos de nuestros orígenes, como se observa en la chispa de este anónimo:

Yo nací en los mismos llanos y me llamo Ladislao

Soy un turupial pu’el pico y un tigre por lo pintao

Yo soy más bravo que un toro y más ágil que un venao

Yo me resbalo en lo seco y me paro en lo mojao

Esos versos reafirman nuestra veneración por los prodigiosos poetas llaneros, cuyas obras constituyen legado invaluable e imborrable, y en las que han expresado su sentir dejando fiel testimonio de su paso por estas tierras.

Admiramos la virtud, entre otros, del local Rafael Aníbal Chicho Anzoátegui Seijas para idear acrósticos y sonetos, del santamarieño Argenis Rodríguez, del zaraceño Ernesto Luís Rodríguez, del calaboceño Francisco Lazo Martí, del barinés Alberto Arvelo Torrealba, y del apureño de los lados de Guachara: Don Julio César Sánchez Olivo:

Mi verso viene del llano

y vuelve al llano:

de allá viene, hacia allá va,

por el rumbo del recuerdo.

Como me lo dio la tierra asimismo lo devuelvo

Rudo, orgulloso, sencillo sin adornos forasteros.

Otros escritores y poetas han sido hostigados por el amor y el dolor. Charles Dickens, en Barnaby Rouge, narra su tormento por el recuerdo de la amada muerta, sentimiento plasmado por Lazo Martí en este poema monumental:

Hoy, como ayer, andando a la ventura,

absorta la mirada, lento el paso,

trayendo margaritas del Ocaso,

miro bajar la noche a la llanura.


Más de pronto, pensando que fue triste,

pensando con dolor, pensando en ella,

me arrodillo en el polvo del camino

que en hora igual de gozo vespertino,

recibió las caricias de su huella


Oh, destino de todos los que amaron!

Oh, destino cruel! Tú me condenas

a buscar en las móviles arenas unas huellas

que ha tiempo se borraron.

Otro ejemplo dramáticamente conmovedor lo muestra Miguel de Cervantes, en una epístola escrita in extremis:

Puesto ya el pie en el estribo

con las ansias de la muerte,

gran Señor, ésta te escribo.

Esos casos sublimes resaltan nuestras limitaciones líricas, expresadas por el mismo Cervantes en su obra Viaje del Parnaso (patria simbólica de los poetas), con este terceto:

Yo, que siempre trabajo y me desvelo

por parecer que tengo de poeta

la gracia que no quiso darme el cielo [...]

No obstante, se finaliza aportando de lo poco que queda:

Pido cancha para buscar la musa

Que salte del pecho entusiasmada

Sin reparar en condición diezmada

De mi mente seca y ya confusa.


Cargo a cuestas ese pesado fardo

Buscando con afán el verso esquivo

En noches largas que sólo consigo

Febril delirio del insomnio amargo.


Llega el alba, va rayando el día

Despunta el sol en el firmamento

Quiere el corazón saltar violento

A ver si palpita la musa tardía.


Mantengo la porfía, tregua no pido

Con gran frenesí le pongo empeño

Busco al verso para ser su dueño

Más sólo brota: Viva Tucupido!


Tomado de http://www.scribd.com/Degnis

JACINTA PAREJO DE CRESPO. UNA PARAPAREÑA NOTABLE.

Ponencia presentada en las

VII JORNADAS DE GEOHISTORIA DE PARAPARA

PARAPARA, SÁBADO 30 DE ENERO DEL 2010.



ELISUR EMILIO LARES BOLÍVAR

CRONISTA OFICIAL DEL MUNICIPIO ACHAGUAS - ESTADO APURE



Aspectos personales.


Nacida el 16 de agosto de 1845 en Parapara, al norte del hoy estado Guárico, hija de don Juan Parejo y doña María Josefa Parejo y fallecida el 16 abril de 1914 en Caracas.

Esposa del militar y político venezolano general Joaquín Crespo. Fue hija de don Juan Parejo y doña María Josefa Parejo. Con apenas 16 años de edad contrajo matrimonio, el 8 de agosto de 1861, con el general Saturnino Silva, quien murió en 1863 en combate durante la Guerra Federal. Durante las actividades relacionadas con el suceso luctuoso, conoce al general Joaquín Crespo, hombre de confianza del general Antonio Guzmán Blanco, para entonces vicepresidente de la República. El 18 de septiembre de 1864, contrae nupcias con Joaquín Crespo, en Parapara.


Foto publicada por el Cojo Ilustrado al momento de su muerte en 1914. Tomada de Parapara a Vuelapluma de Oldman Botello (2007).


Posteriormente Jacinta Parejo sería, en 2 oportunidades primera dama de la República: en el bienio 1884-1886, cuando el general Crespo sustituye constitucionalmente al Ilustre Americano y de 1892 a 1898, en la oportunidad en que su esposo, al frente de la Revolución Legalista derroca al presidente Raimundo Andueza Palacio.


Sus descendientes.


Según la página de árboles genealógicos Ancestry.com los hijos del matrimonio entre la joven Jacinta Parejo (viuda de Silva) y Joaquín Crespo (nacido el 22 de agosto de 1841 en San Francisco de Cara, Aragua, hijo de don Leandro Crespo y doña María Aquilina Torres, muerto el 16 de abril de 1894 en La Mata Carmelera, (hoy estado Cojedes) fueron cuatro (4) damas: Inés, Ana Jacinta, Columba y Aminta, y seis (6) caballeros, a saber: Joaquín, Tito, Pedro Domingo, Carlos Clemente, Estatio y Gonzalo, para un total de 10 hijos.

De manera más precisa el cronista de la ciudad de Maracay, Prof. Oldman Botello (2009) en su ensayo titulado Joaquín Crespo, publicado en Tierra nuestra (1498-2010) de la Fundación Venezuela Positiva, acota que de la unión de Joaquín Crespo y misia Jacinta Parejo nacieron los siguientes descendientes:

Inés María (Parapara, enero 1866 - Caracas 1956; contrajo nupcias con Juan Guerra, un hijo del general Ramón Guerra)

Joaquín Segundo (Parapara, noviembre 1866; bachiller, se le tenía como hombre culto).

Tito (Murió en octubre de 1897 en Europa)

Pedro Domingo (Nacido en 1870 – murió en 1898)

Ana Jacinta (Nació en 1870 – murió en 1966, casó con Isaac Capriles ascendientes de los Ulivi-Capriles)

Carlos Clemente (Ahijado del general Domingo Monagas, murió en Inglaterra siendo estudiante)

Estatio (Nació en 1880 – murió en Caracas el 1951; casó con Elvira Báez y fueron los padres de la pintora y caricaturista Nina Crespo Báez. Estatio también fue edecán del general Juan Vicente Gómez)

Gonzalo Antonio (Nació en 1882 – murió en 1941, se desposó con Trinidad Avendaño Guerrero y fue empresario taurino

Santo Domingo (Nació en 1885 – murió 1888)

Josefina (Murió joven en 1919)

Columba (Murió aún siendo una niña en 1888) y

Aminta Crespo Parejo (Murió en 1884), para un total de 12 hijos.

“Varios de los hijos --continúa señalando el Prof. Botello (2009)-- fallecieron pequeños y algunos están sepultados en el panteón familiar en el cementerio general del Sur, en Caracas. Fue una familia muy numerosa que aumentó con los matrimonios de los hijos. El general Crespo hizo construir el Palacio de Miraflores con muchas habitaciones para mantenerlos a todos cerca, como en un clan familiar según el modelo antiguo (p. 46).

Antes de culminar este capítulo de los descendientes de misia Jacinta se debe hacer notar que la discrepancia entre los datos numéricos de la página web de árboles genealógicos Ancestry.com y el Prof. Botello es que la primera de las fuentes nombradas excluye a dos de los hijos de dicho matrimonio, Josefina (quien murió joven en 1919) y Santo Domingo (nacido en 1885 – y fallecido en 1888).


Influencia sobre su esposo y su intervención en la política venezolana.


Antes de Jacinta Parejo, ninguna mujer había tenido en Venezuela la oportunidad de inmiscuirse en la política oficial tal como ella lo hizo. En tal sentido, opinaba, celebraba reuniones, trabajaba en proyectos pertenecientes al Jefe de Estado y en ocasiones intercedía por algunos presos políticos ante su esposo.

El ascendiente personal y político de Misia Jacinta (como también se le conocía), sobre el general Crespo quedó al margen de cualquier duda. El caudillo estaba totalmente identificado con su esposa y en consecuencia, su confianza en ella no tenía límite. Era ella quien suplía la falta del comité o junta revolucionaria en la clandestina organización de la Revolución Legalista de 1892. De esta forma, mientras el general Crespo se encontraba empeñado en la dirección de la campaña militar en apartadas regiones del país, Misia Jacinta, desde Caracas realizaba también la campaña del enlace de voluntades, de la acción conjunta, de la distribución secreta de la correspondencia y del envío al frente de combate de la oficialidad seleccionada. Es decir, que mientras él andaba en campañas rurales, ella era algo así como una guerrillera urbana.


Luego de la muerte de su esposo el general Joaquín Crespo.


A raíz de la muerte de Joaquín Crespo el 16 de abril de 1898 en el sitio de la Mata Carmelera, hoy estado Cojedes, en defensa del gobierno de Ignacio Andrade, le tocó a misia Jacinta asumir la defensa del patrimonio de su difunto esposo y de sus hijos. Sin embargo, profundamente afectada por la muerte de su marido, no logró impedir que prosperaran varias demandas judiciales, particularmente la emprendida por el general colombiano Vicente Sebastián Mestre quien reclamaba la suma de Bs. 700.000 de daños y perjuicios por un “proyecto” de Código Militar que había presentado y que se había perdido sin que se le hubieran cancelado sus honorarios.


Doña Jacinta Parejo. Ilustración realizada por Francisco Maduro., dibujante caraqueño.


Los avatares legales de la Sucesión Crespo constituyen uno de los mayores pleitos jurídicos de los primeros años del siglo XX en Venezuela. Por haber sido la primera dueña, en teoría, del Palacio de Miraflores es conocido también, en la tradición popular, como La Casa de Misia Jacinta.



Un episodio sobrenatural.


Según el escritor José Rivas Rivas (s/f) y su trabajo denominado Ocurrió en Miraflores, el fantasma de misia Jacinta Parejo de Crespo ronda por los lúgubres pasillos de algunas noches en el Palacio de Miraflores.

En este sentido, la leyenda y las consejas que se han hilvanado en torno a misia Jacinta vienen afirmando desde hace más de cien años que fue ella quien hizo construir pasajes secretos para salvarle la vida al general Crespo en caso de peligro. Se dice también que ella tenía la clave del “ábrete sésamo” de la caja fuerte donde los Crespo Parejo conservaban las morocotas en totumas que habían traído de la casa guariqueña y que rezaba todas las noches a sus santos milagrosos, como el Santo Niño de Atocha Bendito y la Sagrada Virgen del Real. Todavía, en horas de la madrugada, se oye el ruido de sus alpargatas (las primeras y quizás las únicas que han llegado a Miraflores) porque las prefería a los incómodos zapatos franceses que exigía el protocolo del palacio.

Concluye el mismo investigador José Rivas Rivas en su estudio Ocurrió en Miraflores:

De ahí que todo Presidente --continua el escritor Rivas Rivas-- que se considere democrático sabe que el espíritu de doña Jacinta lo ayudara en su obra, porque hay que ejercer el poder con buena fe, como lo hacía Joaquín Crespo. Si actúa en forma tiránica, el alma de esta señora hace funcionar el sortilegio, los ensalmos, la cábala y al conjuro de toda su sabiduría, el Jefe de Estado no lograra paz alguna en su feudo palaciego. Eso explica, ¡Si señor!, todos los misterios que siguen flotando en Miraflores.

Insisten los viejos moradores del Palacio que misia Jacinta no se resigna a abandonar su morada y sus recuerdos. Po ello, cuando algún acontecimiento insólito ocurre en esos predios, sobran los “interpretes de lo sobrenatural” que lo explican de una manera muy peculiar: “Ese es el espíritu de misia Jacinta que todavía está allí”.

Respecto a las sagradas imágenes o santos milagrosos a quienes les rezaba todas las noches misia Jacinta, el amigo investigador y cronista de Maracay Prof. Oldman Botello, en conversación privada, nos explicaba lo siguiente:

Entre las imágenes que supuestamente veneraba misia Jacinta aparece la Virgen del real. Esa no fue conocida ni aun se conoce por estos lares. Debió ser más bien Santa Catalina de Siena, Patrona de Italia y de Para- para, San Rafael, Vice-Patrono del mismo pueblo y la Virgen de Peña Admirable, que le apareció en 1720 a un indígena de la zona en el actual fundo Piedras Azules, muy cerca de Parapara cuya piedrecita sagrada fue robada en 1934 por un maromero de circo que llegó al pueblo y no apareció mas nunca.


Conclusión.


Misia Jacinta Parejo de Crespo fue una venezolana sencilla y modesta de fines del siglo XIX y principios del XX, quien como matrona enchapada a la antigua --con diplomacia, táctica, habilidad y talento-- supo inmiscuirse en la política oficial. En tal sentido, opinaba, celebraba reuniones, trabajaba en proyectos pertenecientes al Jefe de Estado e incluso, en ocasiones intercedía por algunos presos políticos ante su marido el general Joaquín Crespo, quien estaba totalmente identificado con su esposa y en consecuencia, su confianza en ella no tenía límite. Así pues, misia Jacinta supo incidir sobre la vida pública, social y familiar del último caudillo político y militar del siglo XIX, quien fue dos veces Presidente de la República y uno de los hombres más representativos de toda una generación de valientes conciudadanos que lucharon con valor y habilidad por una verdadera UNIDAD venezolana.


Imagen tomada de Wikipedia, La Enciclopedia Libre.


R E F E R E N C I A S


BOTELLO, Oldman (1991) El Héroe del Deber: semblanza biográfica del general Joaquín Crespo. Maracay. Publicaciones de la Alcaldía municipio Girardot. Oficina del Cronista de la Ciudad. Editorial Miranda – Villa de Cura. 12 p.

BOTELLO, Oldman (2007) Parapara a Vuelapluma. Orígenes y evolución histórica. San Juan de Los Morros. Dr. Manuel Botello, presentador. Publicaciones de la Universidad Nacional Experimental “Rómulo Gallegos”. Centro de Estudios Sociales y Agrarios (CENSA). Editorial Miranda. 116 p.

BOTELLO, Oldman (2009) Joaquín Crespo. Caracas. En: Tierra nuestra (1498-2010). [Obra colectiva coordinada por Heraclio Enrique Atencio Bello]. Ediciones de la Fundación Venezuela Positiva (pp. 41-67). (TRABAJO EN OBRA COLECTIVA).

es.wikipedia.laenciclopedialibre

RIVAS RIVAS, José (s/f) Ocurrió en Miraflores. Caracas. Centro Editor C.A. Formato enciclopédico. Edición de lujo, 184 páginas.

http://.www.ancestry.com (árboles genealógicos)

http://www.venezuelatuya.com


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