miércoles, 22 de abril de 2009

EN LOS ZARZALES DE MI VIDA*

Jeroh Juan Montilla

El Término Ariel fue un símbolo que motivó muchas iniciativas intelectuales en el panorama latinoamericano de finales del siglo XIX y principios del XX. Famoso es el breve ensayo “Ariel”, publicado en 1900 y escrito por el uruguayo José Enrique Rodó. Este pequeño libro fue un poderoso texto dirigido a la juventud de aquellos tiempos. Sus líneas están dedicadas a estimular la conciencia juvenil frente a los problemas e intereses de Latinoamérica, a través de una serie de valores éticos sustentados en un humanismo de tintes clásicos. Es la voz de un maestro que apoya sus sentencias en la imagen de un ser ultraterreno, la sílfide, el genio que aconseja al personaje Próspero en la última obra teatral de Shakespeare, “La Tempestad”.

Ariel, para las primeras décadas del siglo XX, fue el libro de cabecera de infinidad de jóvenes e intelectuales venezolanos. Uno de esos jóvenes ilustrados, en nuestros predios locales de Aragua y Guárico, fue para los años veinte Daniel Scott. Inquieto, crítico, pero de mucha inteligencia para hacer oír su voz dentro del concierto represivo del gomecismo. Scott al igual que muchos intelectuales representativos formó, a su manera, parte de la gran pléyade intelectual que estuvo cercana al gomecismo. El día 5 de febrero en San Juan de los Morros edita por primera vez el periódico Ariel, respondiendo así a la fuerza de la moda intelectual sustentada en el naciente latinoamericanismo, un periodismo idealista pero espejo fiel de la realidad local expresada en las preocupaciones y anhelos ciudadanos.


Hacia 1926 en Caracas, Daniel Scott edita el libro "En los zarzales de mi vida” interesante compendio de muchos artículos publicados en Ariel, que por cierto primero apareció como quincenario y luego semanario. Este texto contiene editoriales, cartas al director, notas breves sobre la actividad de conocidos poetas, escritores, políticos y militares locales y nacionales. También artículos sobre aspectos de la vida pública y el pasaje de Villa de Cura y San Juan de los Morros.


Los artículos publicados por Daniel Scott en Ariel fueron firmados con el seudónimo de Sagitario. Símbolo mitológico de una palabra penetrante y franca. Realmente leer y releer este texto de 225 páginas es una experiencia refrescante, es asomase a una época donde lo ideal era el auténtico norte de la gente preocupada por el destino nacional, tiempo histórico donde el nombre de una sílfide, el hada del aire, era un verdadero apoyo para dar luces a este rincón del país. En verdad los zarzales no eran una tragedia sino una oportunidad para alcanzar lo ético y trascendente.


*Scott, Daniel R. (1926) En los zarzales de mi vida. Caracas: Imprenta Bolívar.

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